domingo, enero 15, 2017

Lincoln Zephyr Coupé 1937 de Neo Scale Models






No todos los coches de los que se dijo que eran "adelantados a su tiempo" tuvieron una vida longeva, más bien lo contrario. A finales de la década de los 30 diversos fabricantes de los Estados Unidos comenzaron a experimentar con los denominados diseños 'streamlined' o aerdinámicos, tendencia que venía plasmándose también en el mobiliario, los electrodomésticos y la arquitectura. Gente como Cord, Chrysler o Hupmobile aplicaron estos principios a sus coches y los resultados no fueron los esperados. 

Esta corriente estilística se distinguía principalmente por la integración de los guardabarros en la carrocería y la total profusión de líneas curvas que, teóricamente, incrementaban el coeficiente aerodinámico de los coches mejorando su eficiencia y prestaciones. Pero también provocó que estos diseños resultaran, dicho sin ambages, "feos" ante los ojos de los automovilistas dentro de un mercado altamente conservador en lo que al coche se refiere como es el estadounidense. Sólo un coche de esta clase logró un éxito razonable.

A finales de 1935 Lincoln presentó el prototipo de un coche de medio tamaño que debía cubrir el hueco entre el Ford V8 y los grandes y lujosos Lincoln K-Series. Tenía un diseño muy llamativo y moderno que destacaba por su parabrisas de perfil bajo, los guardabarros y parachoques integrados y líneas aerodinámicas. Fue este último factor el que motivó su denominación, Zephyr, en relación al término griego 'Zephyrus', la deidad mitológica que representa al viento del oeste, viento fresco y agradable asociado al buen tiempo.

El diseño de la carrocería con forma de gota y de estilo 'Art Deco' fue encomendado a John Tjaarda y Eugene Gregory. El Zephyr fue equipado con un motor V12 de nuevo cuño desarrollado tomando como base el V8 Flathead de Ford. Cubicaba 4.7 litros y erogaba 110 CV de potencia. El coche se presentó en el New York Motor Show de 1936, siendo el primer auto de la Ford Motor Company con construcción monocasco.

Estaba disponible con tres tipos de carrocería, sedán, coupé y descapotable. El Zephyr tuvo la misión de ser la competencia del Lasalle de General Motors así como de la serie 120 de Packard. Pese a sus buenas cifras de ventas nunca llegó a las de estos. El propio presidente de la Ford Motor Company, Edsel Ford, quedó prendado del Zephyr. En 1941 todos los modelos de Lincoln estarían basados técnicamente en el Zephyr, incluido el mítico Continental MK I. La entrada de los Estados Unidos un año después en la II Guerra Mundial puso fin a la producción del Zephyr. 

De entre las apariciones del Lincoln Zephyr en la cultura popular, podemos destacar la del modelo descapotable de 1938 en color amarillo que conduce el Capitán Haddock en la aventura 'Las 7 bolas de cristal' del popular personaje de cómic Tintín, creado por Hergé.

El catálogo de reproducciones de autos americanos de Neo Scale Models es cada vez más amplio y completo, siendo el único fabricante de miniaturas en resina del mercado en poseer uno con tanta variedad. Una de las reproducciones más destacadas del último año fue este excelente Lincoln Zephyr Coupé de 1937 que hoy reflejamos en las páginas de 'El Kekomóvil'. El modelo cuenta con un molde correcto en formas y proporciones y el habitual acabado de gran calidad que Neo Scale Models imprime a sus creaciones. Destaca la acertada elección de la combinación de colores, muy propia de este modelo, a la par que elegante. No podemos dejar de comentar la excelente aplicación de la pintura, cuya terminación otorga un gran realismo. Otro modelo de Neo que fácilmente encontrará acomodo en la vitrina de cualquier coleccionista de clásicos americanos en escala 1/43.

sábado, enero 14, 2017

Lasalle Series 50 Coupé 1937 de Neo Scale Models






Durante las dos primeras décadas del siglo XX, Cadillac ostentó una incontestable posición de liderazgo en el segmento de los automóviles de lujo en los Estados Unidos. Esta tendencia comenzó a cambiar en 1925 cuando su principal competidor, Packard, comenzó a disputarle la plaza como marca premium favorita. Ello se debió a un hábil movimiento comercial de esta última: La diferencia de precio en el escalafón superior de General Motors, o lo que es lo mismo, entre Cadillac y Buick, era notable, y Packard supo aprovecharlo ofreciendo una nueva línea de modelos más compactos pero con su habitual nivel de lujo, potencia y distinción, que supusieron un éxito inmediato.

Esta situación fue advertida por Afred P. Sloan, entonces CEO de General Motors, que como solución lanzó una nueva división de modelos denominada Lasalle, que cubrirían el hueco existente entre Buick y Cadillac. El entonces presidente de GM, Larry Fisher, puso al frente de esta nueva división a un brillante prometedor diseñador proveniente de un distribuidor de Cadillac de California, Harley J. Earl. Del mismo modo que pasó con Cadillac, la marca Lasalle debía su nombre al explorador francés René Robert Cavelier Sieur de La Salle o Robert de La Salle, el cual exploró la zona de los grandes lagos, el río Mississipi y el Golfo de México.

La división Lasalle de General Motors comenzó a operar en 1927 y sus coches pronto de distinguieron por su estilo moderno y juvenil. 10 años después del lanzamiento de la marca hizo su aparición la popular Series 50. La apariencia moderna e innovadora que Lasalle había llevado a gala hasta entonces quedaba bien patente, destacando su imponente calandra vertical en el frente. El coche compartía la plataforma con el Cadillac Series 60, incluido el motor V8 de 5.3 litros -322 ci- y 125 CV de potencia aparejado a una caja de cambios manual de tres velocidades. 

Estaba disponible con varios tipos de carrocería, sedán cerrado, sedán abierto, Convertible y el Coupé, este último de líneas gráciles y esbeltas que lo hacían tremendamente atractivo y una competencia directa para los Packard 120 y Lincoln Zephyr. Sin quererlo, el Lasalle Coupé anticipó el concepto de 'Personal Car' que en años venideros sería tan popular en Estados Unidos. Un modelo Convertible fue empleado ese año como 'Pace Car' en las 500 Millas de Indianápolis, con el piloto Ralph de Palma al volante. la cifra de 32.000 unidades vendidas ese año supuso un sonado éxito para General Motors, aunque no pudieron superar a Packard.

La evolución posterior de la marca Lasalle no fue nada positiva, dado que al final terminó siendo una competencia directa para Cadillac. A partir de 1940, los Lasalle terminaron compartiendo carrocería con Buick y Oldsmobile y en 1941 la marca fue eliminada. Hubo un par de intentos infructuosos por resucitarla. En 1963, el prototipo del coche llamado a convertirse en el Buick Riviera recibió el anagrama 'Lasalle II', pero ello se descartó. En 1976, Cadillac lanzó un modelo de dimensiones compactas para el que se propuso el nombre de Cadillac Lasalle, pero finalmente la denominación Seville terminó imponiéndose. 

Los autos americanos de la finales de la década de los 30 y de los 40 son muy populares entre los fabricantes de miniaturas a escala que trabajan con el metal blanco. Pese a contar con un enorme catálogo de modelos americanos, Neo Scale Models tenía una presencia simbólica de modelos de esta época que poco a poco se va incrementando, y buena prueba de ello es este excelente Lasalle Series 50 Coupé de 1937, una miniatura con formas y proporciones correctas y un magnífico nivel de acabado como no cabía esperarse lo contrario de este fabricante de modelos a escala, con infinidad de detalles que le otorgan un gran refinamiento. Muy acertada la elección del color. Una réplica que no puede faltar en toda buena colección de clásicos americanos a escala que se precie.

viernes, enero 13, 2017

Maserati Sebring II de Neo Scale Models






El 23 de marzo de 1957, el Maserati 450 S pilotado por la dupla Juan Manuel Fangio y Jean Behra cruzaba en primer lugar la línea de meta tras completar 197 vueltas en la mítica carrera de resistencia de las 12 Horas de Sebring celebradas en dicho circuito del estado americano de Florida. Con dos vueltas de diferencia y en segundo lugar llegó otro auto de la escuadra del tridente, en este caso el 300 S de Stirling Moss y Harry Schell. Cinco años más tarde, la firma de Modena rendiría homenaje a esa épica gesta dando el nombre del trazado norteamericano a su nuevo modelo de calle.

Presentado en el Salón Internacional del Automóvil de Ginebra de 1962, el Sebring derivaba técnicamente del 3500 GT de 1957. Se trataba de un atractivo coupé de cuatro plazas con una sensual y esbelta carrocería de líneas clásicas obra de Giovanni Michelotti cuando era diseñador jefe de Carrozeria Vignale. Compartía con el 3500 GT el motor de seis cilindros en línea y 220 CV de potencia y suponía una competencia directa para los GT más exclusivos del momento, el Ferrari 250 GT y el Aston Martin DB4. Fue concebido al gusto americano y su principal mercado fue la exportación, de hecho fue todo un guiño hacia los potenciales compradores de este país ofrecerlo bien con cambio manual ZF de cinco velocidades, o automático Borg-Warner de tres. 

En 1963 el motor ganó 15 CV de potencia extras alcanzando los 235 CV, y en 1964 se lo dotó del motor de 3.7 litros del Mistral y 245 CV. Un año después se le aplicó un restyling estético a su carrocería, fácilmente distinguible por unos nuevos grupos ópticos frontales y paragolpes rediseñados. Las luces traseras se montaron horizontalmente al igual que en su hermano mayor, el Quattroporte. Igualmente se estrenó un nuevo motor de 4.0 litros y 255 CV de potencia. En 1968 la producción del Sebring se interrumpió al acusar el paso del tiempo, pues técnicamente estaba basado en un coche fabricado hace 11 años. Fue sustituido por el Indy, aunque ésa ya es otra historia.

El popular periodista del motor y showman, otrora presentador del exitoso programa de TV 'Top Gear' de la BBC, Jeremy Clarkson, en su lista de los 100 mejores coches colocó al Sebring en el número 77. Sea como sea, el Sebring está considerado como el último GT clásico de los 60, y es que resulta irresistible imaginarlo circulando por la Costa Azul, los Campos Elíseos o el Paso del Stelvio.

El fabricante de modelos a escala en resina Neo Scale Models no sólo cuenta con un impresionante catálogo de reproducciones de Maserati clásicos, sino que demuestra un especial talento y maestría para realizarlos. Algunos de ellos ya han pasado por este blog y hoy nuevamente tenemos otro. La miniatura corresponde a un Sebring II, o sea, un modelo post 1965, fácilmente distinguible por su frontal y trasera. La miniatura muestra una realización de matrícula de honor. Formas correctas y proporcionadas y un detallado de absoluta impresión que reproduce hasta el detalle más mínimo. Las piezas independientes y los logotipos en metal fotograbado le hacen lograr ese nivel de excelencia. Sin duda, una de las creaciones más finas que nos haya dejado Neo Scale Models hasta ahora.

miércoles, enero 11, 2017

Chrysler 300 B 1956 de Neo Scale Models






Los astros del universo se alinearon en el año 1955 para alumbrar el nacimiento del primer coche de la serie más legendaria que jamás fabricó la Chrysler Corporation. Denominado C300 -La 'C' identificaba a todos los modelos Chrysler, y 300 indicaba su potencia-, se trata de un auto del tipo 'Personal Car'. Su atractivo e imponente diseño, denominado 'Forward Look', fue obra del entonces jefe de estilo de la Chrysler, Virgil Exner, uno de los grandes nombres del diseño automotriz americano.

Exner combinó en una carrocería los elementos más llamativos de los modelos más exitosos, de este modo, el C300 lucía el frontal del Imperial, incluida su doble calandra. La sección media era la misma que en el New Yorker y los cuartos traseros provenían del Windsor. La guinda del pastel se encontraba bajo el capó, donde se hallaba el nuevo motor V8 con culatas hemisféricas, de 5.4 litros y 300 CV de potencia gracias a sus cuatro carburadores dobles. Un automóvil así captó pronto la atención del campeonato Nascar, donde el C300 corrió decorado con el lema 'The world fastest stock car' en su librea. 

En 1956 Chrysler renombra el C300 como 300 B, de este modo desde entonces los modelos 300 serían conocidos popularmente como 'Letter Series', pues cada año, el Chrysler 300 sería identificado con una letra del alfabeto. Siempre se ha dicho aquella expresión de "segundas partes nunca fueron buenas", pero en el caso del Chrysler 300 B respecto a su antecesor el C300, las expectativas mejoraron notablemente.

El 300 B mantuvo el estilo del C300, diferenciándose en un rediseño de sus aletas traseras, integradas en la carrocería y más prominentes. Nuevamente, lo más interesante latía bajo el capó. El motor V8 Hemi creció desde los 5.4 litros -331 ci- hasta los 5.8 litros -344 ci- con dos niveles de potencia, 340 y 355 CV. El 300 B fue el primer coche americano en superar el CV por pulgada cúbica de potencia específica. El 300 B se podía combinar con una caja de cambios manual de tres velocidades o una automática Torqueflite de dos.

El 300 B pudo dar el sorpasso definitivo a su antecesor gracias al éxito del piloto Carl Kiekhaefer en el campeonato Nascar del mismo año. Un total de 1.102 300 B fueron fabricados y vendidos. Cabe resaltar que Chrysler dio a su marca más modesta De Soto un modelo de altas prestaciones ese mismo año de 1956, el Adventurer, que compartía mecánica con el Chrysler 300 B. 

El fabricante Neo Scale Models añade recientemente a su catálogo esta preciosa reproducción del legendario Chrysler 300 B. Neo ya contaba con una estupenda miniatura de otro integrante de la 'Letter Series', el 300 F. La reproducción viene a tener el habitual alto nivel de calidad de las realizaciones de Neo Scale Models, con un molde correcto y proporcionado en formas y un acabado rico y detallado con numerosas piezas independientes y de metal fotograbado. Imprescindible para los coleccionistas de clásicos americanos.

domingo, diciembre 18, 2016

Alfa Romeo 2600 Sprint de True Scale Miniatures






Alfa Romeo reorientó tras la II Guerra Mundial su producción de vehículos hacia un producto más popular que lo que había venido ofreciendo hasta ahora. Ello no supuso que la nueva generación de Alfas perdieran ni su marcada distinción estética ni el carácter deportivo de sus mecánicas. Sin embargo, una década más tarde, la firma de Milán sorprendía a propios y a extraños al presentar en el Salón de Ginebra de 1962 su nuevo modelo 2600 en sustitución del modelo 2000 de 1958, siendo realmente una evolución de éste último pero dotado de un novedoso motor de seis cilindros de nuevo cuño.

Al igual que el modelo 2000, el nuevo 2600 estaba disponible en tres variantes de carrocería: la Berlina de cuatro puertas con una carrocería de la propia casa, el barroco Spider diseñado por Touring y el elegante y distinguido coupé Sprint, obra de Giuggiaro cuando era diseñador jefe en Carrozeria Bertone. Realmente se trataba de las mismas tres carrocerías ya vistas en el modelo 2000 con pequeños retoques y distintivos. Tanto la versión coupé 'fastback' de Zagato como la berlina deportiva de OSI llegarían tres años después y como modelos especiales sólo disponibles bajo pedido.

La gran novedad que realmente aportaba el 2600 era el nuevo motor de seis cilindros en línea realizado en aleación ligera con doble árbol de levas en cabeza. Mientras que en la berlina iba equipado con un juego de dos carburadores que le proporcionaban 130 CV de potencia, en el Spider y en el Sprint se ofrecía con tres carburadores dobles que elevaban la potencia hasta los 145 CV.

Sin duda alguna, el modelo más exitoso de todos fue el Sprint, con cerca de 7.000 unidades vendidas por encima de los alrededor de 4.293 que sumaron las ventas de la Berlina y del Spider. De hecho el modelo de cuatro puertas resultó un fracaso debido una estética muy alejada del estilo Alfa Romeo. El Spider por su parte lucía unas líneas muy al estilo de su hermano pequeño el Giulia Spider, pero no contaba con la manejabilidad de éste, cosa que no sedujo a los auténticos apasionados alfistas.

El 2600 Sprint produjo un efecto totalmente contrario que sus hermanos de gama. Resultó especialmente seductor el hecho de que pese a tener una imagen muy deportiva, podía desplazar cómodamente a cuatro adultos. Igualmente, conjugaba muy bien la manejabilidad y el brío de sus hermanos pequeños de gama aportando la distinción que le otorgaba su nuevo motor de seis cilindros en línea. El diseño de Giuggiaro marcó el estilo que en los años sucesivos identificaría a los coupés de la marca.

Para el 2600 Sprint no suponía problema alguno mirar de tú a tú a otros automóviles a priori de mayor categoría, como los Maserati 3500 GT y Sebring, o el Aston Martin DB4. El Gobierno italiano adquirió una partida de 2600 Sprint que fueron entregados a los escuadrones 'Pantera' y 'Gazzella' de la Policía de Carretera y de los Carabinieri. Resultaron los autos ideales para perseguir a delincuentes en una época donde se incrementaron en Italia los atracos y delitos por parte de bandas motorizadas. Algunas películas de la época son fiel testigo de ello, como es el caso del fantástico thriller de acción 'Investigación sobre un ciudadano libre de toda sospecha', dirigido por Elio Petri en 1970, y protagonizado por Florinda Bolkan y Gian Maria Volonté, en el que se puede ver a éste último en un Alfa 2600 Sprint de color gris.

La trayectoria del Alfa 2600 finalizó en 1968. Alfa no volvería a fabricar un automóvil similar con la honrosa excepción del deportivo Montreal en 1970 y del GTV 6 de 1981. 

Hace unos años perdí la oportunidad de hacerme con la miniatura del Alfa Romeo 2600 Sprint realizada por Looksmart cuando ésta estuvo de oferta. La siguiente opción era el modelo de Bang, toda vez quedaba desechada la opción del realizado por EG Edison para un coleccionable sobre la marca Alfa Romeo vendido en Italia. Finalmente y tras esperar unos años, el fabricante True Scale Miniatures ha añadido este modelo a su catálogo y lo cierto es que esta espera ha merecido la pena dado el fino trabajo realizado por esta firma de miniaturas. Realizado en resina, el modelo destaca por su finura, con un molde correcto y proporcionado que representa a la perfección las formas del vehículo en cuestión, así como un acabado de enorme calidad, con muchas piezas independientes y realizadas en fotograbado. Sin lugar a dudas, ha merecido la pena esperar por esta miniatura.

viernes, diciembre 02, 2016

Seat 600 E Descapotable de Solido







Fiat cesaba la producción de su popular utilitario 600 en 1970. Esta decisión traería consecuencias trascendentales para la española Seat, una de ellas el lanzamiento de un nuevo modelo de su 600, denominado E. Fiat lanzó al mercado su 600 E en 1964 y seis años después éste llegaba a España después de más de un lustro de espera por parte de los automovilistas españoles de las mejores que este coche incorporaba respecto al incombustible 600 D aún en producción.

La primera mención que se hace sobre el lanzamiento del nuevo Seat 600 E aparece recogida en el documento 'Memoria y Balance del ejercicio 1970' de Seat. La operación se definió como un "relanzamiento" del popular utilitario, viendo la luz en febrero de ese mismo año. El hecho de que Italia cesaba la producción del Fiat 600 deja a Seat en una posición de privilegio, contando con los derechos en exclusiva de exportación de este modelo, aún con mucha aceptación en el mercado. Igualmente, el factor de que se vendieran más de 400.000 unidades anuales hizo que el precio de la patente Fiat bajara, lo que se vio reflejado en el precio de venta al público.

Ese año, Seat se presentó en el Salón del Automóvil de París exponiendo sus 850 E Lujo de cuatro puertas, el 1430 y el nuevo 600 E. El cambio más llamativo que aportaba el 600 E con respecto a su antecesor era el sentido de apertura de las puertas, en sentido de la marcha en contraposición al estilo "suicida". El frontal estrenaba nuevos faros más grandes además de un ornamento diferente a la bigotera anterior, más simple, con dos aspas laterales y un cuadrado central donde se incluía el emblema de Seat en rojo. El emblema del águila al término del capó desapareció. Los pilotos traseros también eran de mayor tamaño.

Bajo el capó trasero, nada nuevo, ahí seguía el veterano motor de cuatro cilindros 767 cc y 25 CV de potencia. Aparte de ser fácilmente reconocible estéticamente, el logo '600 E' en la trasera terminaba por delatarlo. El 600 E estaba disponible con carrocerías 'Comercial' y descapotable. Dejaría de fabricarse definitivamente a finales de julio de 1973 junto con la última de las versiones de este coche, el L Especial

La miniatura objeto de esta entrada corresponde a un Seat 600 E con carrocería descapotable, fácilmente reconocible por su techo de lona que se recogía hasta el parabrisas trasero. Está fabricada por Solido y se vendió dentro del coleccionable 'Todos los Seat 600', editado allá por el año 2003 por Salvat, como la entrega número 32. Precisaré que todos los Seat 600 E y L Especial que ofrece Solido, ya sea dentro del citado coleccionable o bien en el comercio regular, están basados en el viejo molde que empleaba el extinto fabricante Detail Cars, del que Solido adquirió los derechos para su explotación. Para ser un modelo vendido en un coleccionable, no ocurre lo mismo que pasa con este tipo de publicaciones que ofrecen miniaturas realizadas por Ixo, que tienen un acabado más sencillo que los Ixo de producción regular para las tiendas especializadas. En esta ocasión Solido -fabricante de gran solera, pero de miniaturas sencillas- ofrece el mismo producto, con lo que estamos ante una excelente miniatura con una imbatible relación calidad-precio. Su molde es correcto y proporcionado, además de tener una pintura muy bien aplicada. El detallado es razonablemente bueno sin entrar en una finura exagerada. El interior es la parte más floja aunque el hecho de estar pintado en diversos tonos salva el que carezca de otros detalles, como el cuadro de instrumentos. En definitiva, una muy buena miniatura que merece mucho la pena tener, quizás la mejor que podemos encontrar en el mercado de nuestros Seat 600 con apertura de puerta "normal".

Sirva este artículo como homenaje a mi padre, Miguel Ángel Romero Cabrera, cuyo primer coche fue un 600 E de color blanco y matrícula de Sevilla.

domingo, noviembre 27, 2016

Momo Mirage 5.7 V8 Coupé de Kess Model






Peter Kalikow, joven heredero de un importante emporio inmobiliario de Nueva York, se enamoró de los deportivos europeos tras asistir al Motor Show de 1957 celebrado en su ciudad. Igualmente, entabló amistad con Alfred Momo, piloto y mecánico del equipo de Briggs Cunnigham, y propietario de una concesión de Jaguar en Nueva York. En los 60 ambos amigos recorrieron Italia con el propósito de disfrutar de su gran pasión y en ese periplo pudieron conocer a personajes de la talla de Enzo Ferrari, Marcello Orsi o Sergio Pininfarina.

En 1967, Kalikow tuvo la intención de adquirir un Aston Martin DBS, pero la mala prensa acerca de su fiabilidad le hizo cambiar de opinión hacia unos propósitos más elevados: construir su propio coche deportivo, algo para lo que desde el principio encontró la oposición frontal de su familia. Kalikow tenía muy claro lo que quería y lo resumió en la siguiente frase: "tan rápido como un Ferrari,  tan lujoso como un Rolls Royce.

Gene Garfinkle llevó a cabo los primeros pasos de desarrollo mientras que el diseño y la fabricación de la carrocería recayó en la empresa italiana Carrozeria Frua. El especialista en autos de competición Stanguellini se ocupó de la parte técnica. En el capítulo mecánico, se eligió el fiable y potente motor Chevrolet 350 ci de 5.7 litros con inyección mecánica Lucas que erogaba 225 CV de potencia, el cual podía aparejarse a una caja de cambios manual o automática.

De este modo, Peter Kalikow imitaría el camino seguido unos años antes por gente como el suizo Peter Monteverdi, que también construyó su propio auto deportivo motorizado por una mecánica de origen americano, lo que entonces se llamaba un 'Hybrid Sports Car'. En 1971 Peter Kalikow presentaría el primer prototipo de su auto en el Motor Show de Nueva York, bajo el nombre de Momo Mirage. La elección del nombre de su socio estaba motivada por la forma en que éste estaba ligado al mundo de los autos de lujo y deportivos.

En dicho evento Momo y Kalikow recibieron 25 pedidos. Sin embargo, el negocio se torció: Frua y Stanguellini doblaron los precios acordados y una incipiente recesión económica en los Estados Unidos malogró el proyecto, fabricándose sólo cinco coches, tres de los cuales se quedaron a la espera de recibir su motor. Con todo, no está muy claro cuántos ejemplares llegaron a completarse, pues se dice que un cuarto ejemplar fue adquirido por General Motors y un sexto se lo quedó Stanguellini, aunque parece ser que se destruyó en un incendio. Sea como sea, sólo Peter Kalikow sabe si tiene guardado en un lugar secreto algún Momo Mirage más del que no se tiene constancia.

Su llamativo y elegante diseño ha generado alguna que otra controversia: por un lado dicen que Frua copió el prototipo Lancia Merica realizado por Ghia en 1969. Otros que tanto Pininfarina como Ghia lo copiaron para sus Fiat 130 y De Tomaso Longchamp.

Hoy presento la primera miniatura del fabricante italiano Kess Model que añado a mi colección. Kess es un productor de miniaturas de la localidad italiana de San Giovanni Teatino. Está especializado en autos de calle clásicos con especial atención en modelos exóticos y de carrocerías especiales, aunque en su extensa catálogo hay de todo, adquiriendo especial protagonismo los coches italianos. Sus miniaturas están realizadas en resina y se mueven en la misma franja de mercado que otros fabricantes como Neo Scale Models, Spark,  o TSM. Al igual que estos, sus miniaturas están fabricadas en China, aunque todo el trabajo de moldes y diseño se hace en Italia. 

La miniatura objeto de esta entrada es igualmente inédita en la escala 1/43, siendo el primer modelo a escala de este coche tan peculiar y exótico como es el Momo Mirage. Cuenta con un molde correcto y proporcionado y un muy alto nivel de calidad y terminación, donde resalta la profusión de piezas independientes realizadas con gran finura en metal fotograbado. Pese que a las miniaturas de Kess suelen tener precios altos merece mucho la pena hacerles un hueco en la colección por el tipo de coches que representan.