domingo, noviembre 26, 2017

Allard P2 Safari Station Wagon de Matrix Scale Models







Sydney Allard fue un pequeño fabricante de coches del sureste de Londres. Al igual que Enzo Ferrari, Allard construía sus coches de calle para sufragar la que era su gran pasión, las carreras. Asimismo, fue uno de los pioneros en equipar a pequeños y ligeros deportivos británicos con grandes y potentes motores V8 americanos, de hecho se sabe que Carroll Shelby, el padre del AC Cobra, condujo coches Allard en los primeros años 50. Quien sabe si no le vino por aquí la inspiración para crear los coches que tan popular le hicieron a partir de la década siguiente.

El primer coche de Allard fue un chasis Bugatti equipado con motor Ford Flathead para carreras locales. Hasta 1939 construyó un buen número de coches con todo tipo de motores Ford, incluyendo uno con el V12 del Lincoln Zephyr. Pero en 1939, con el estallido de la II Guerra Mundial, Allard fue movilizado como industrial de guerra, centrando su labor en los camiones Ford. Ello le sirvió para reunir un notable inventario de piezas de todo tipo de la firma del óvalo azul.

En 1945 Sydney Allard funda la Allard Motor Company Limited. Terminada la Contienda, comenzó con la producción de sus propios coches: el J de competición y los K, L, M y P de carretera, todos con chasis y carrocerías ligeras, y motores V8 americanos de Ford, Mercury, Cadillac y Chrysler.

En 1952 ve la luz el modelo que nos ocupa, el Allard P2. Se trataba de un coupé dos puertas con chasis de madera y los paneles de la carrocería en aluminio. El diseño de su frontal tiene cierta reminiscencia con el de un Jaguar XK, sobre todo en las luces. Podía equiparse con un motor Ford V8 de 3.6 litros o un Mercury de 4.4. Fue con un modelo P con el que Sydney Allard ganaría el Rally de Montecarlo ese mismo año.

Para completar la gama de productos y tratar de conquistar nuevos nichos de mercado, Allard lanzó el P2 Safari, con una llamativa carrocería familiar de paneles de madera del tipo 'shooting break' o 'woody wagon' que incrementaba la ocupación interior hasta ocho pasajeros. Este tipo de autos tenían cierto predicamento entre las clases más adineradas y lo usaban para el ocio y el tiempo libre, bien ir a pasar un día de campo, de caza, jugando al golf o en el club náutico. Sólo se construyeron 10 ejemplares pues las ventas no acompañaron. Pese a que la economía mejoraba notablemente conforme el fantasma de la Posguerra se alejaba, la situación de la empresa de Allard iba empeorando.

De los 10 Allard P2 Safari que se fabricaron sólo cuatro sobreviven tal y como acredita Tom Lush, ex trabajador de Allard y mayor especialista en la marca al ser autor de su libro oficial. El modelo que nos ocupa, con matrícula OUE 79 y número de chasis P2 4009, fue inicialmente vendido a dos hermanas de Birmingham, que lo adquirieron por disponer de espacio suficiente "para transportar a dos ovejas". En 1958 fue adquirido por otra señora de Shrewsbury y en 1973 fue a parar al señor Lawrence Keating de Manchester. En 1988 lo compra su actual propietario, el capitán de la Armada Británica David Wixon, que lo sometió a una profunda y exhaustiva restauración, incluyendo su cambio de color del bronce original al 'Old English White'. Dicho cambio de color se realizó para diferenciarlo del otro P2 Safari que sobrevive en el Reino Unido. El P2 Safari 4009 equipa un motor Ford V8 Flathead tipo 'Koln' de 3.9 litros. Este coche ha tomado parte en numeroso eventos del motor, incluido el Rally de Montecarlo histórico que conmemoró el 40º Aniversario de la victoria de Sydney Allard en dicha prueba. En el número de diciembre de 1992 de la revista 'Thoroughbred & Classic Cars' puede leerse un muy completo artículo sobre el proceso de restauración del coche tras ser adquirido por el Capitán Wixon.

La miniatura está realizada por la firma holandesa Matrix Scale Models. Es un modelo de resina tal y como es habitual en este fabricante y cuenta con un altísimo nivel de calidad en su acabado. Destaca de ella la acertada forma y proporción su molde así como el detallado general, la fina reproducción de la imitación de los paneles de madera y el uso de piezas de metal fotograbado para sus principales detalles que le dan un gran realismo, tanto a nivel exterior como interior. Una excelente réplica a escala de uno de esos coches tan exóticos y desconocidos que se han fabricado en el Reino Unido, siendo el único representante de esta marca que tengo en mi colección.

Delahaye 235 Coach Chapron de Matrix Scale Models







El nombre Delahaye se sitúa junto con Bugatti, Talbot-Lago, Panhard et Levassor, Delage o Voisin en la gran élite de los fabricantes de automóviles de lujo de Francia. Su actividad dio comienzo en los tiempos de los pioneros de la automoción, allá por 1894, y sus coches no sólo destacaron por ser de los principales exponentes del diseño art decó aplicado al automóvil, sino también por lograr un buen número de victorias en las competiciones más populares, como las 24 Horas de Le Mans de 1938 o el Rally de Montecarlo del año anterior.

Su modelo más popular y reconocido es el 135, tanto en sus versiones de calle, "vestido" con las elegantes carrocerías de gente como Figoni & Falaschi, Letoruner & Marchand, Chapron o Franay, como de competición, cuyos éxitos reseñados en el párrafo anterior corresponden a dicho modelo. Tras la II Guerra Mundial, Delahaye retomó su actividad con los automóviles tras haber sido reclamada por el Estado Francés como industria de guerra en los años de la Contienda. En 1946 se presentaba en el Salón de París el espléndido 175, que mezclaba soluciones técnicas muy avanzadas, mecánica doce cilindros derivada de las carreras y carrocerías hechas a medida por los más afamados artesanos. Sin embargo, fue un fracaso de ventas que condujo a la marca hacia el peligroso abismo financiero.

Sin embargo, hubo una última intentona por salvar a uno de los grandes tesoros de la automoción francesa, y en 1951 se presentó en el Salón de París el modelo 235. Realmente se trataba de una tímida puesta al día del exitoso 135. El nuevo diseñador jefe de la marca, Phillippe Charbonneux, fue el artífice del renovado aspecto de su frontal, una calandra oval con entramado rectangular muy influenciada por el diseño norteamericano, la nueva corriente estilística que marcaría el camino en la década que comenzaba.

Las nuevas carrocerías para los 235 destacarían igualmente por su diseño de estilo 'Pontón', con las aletas y guardabarros ya integradas en las carrocerías. El célebre carrocero Chapron se encargó de carrozar la gran mayoría de los 85 ejemplares construidos del Delahaye 235, aunque también se contabilizaron algunos de Saoutchik o Antem. El ensamblaje de la carrocería con el chasis tenía lugar en los talleres del especialista Motto.

Mecánicamente, el 235 era idéntico a su antecesor el 135, de hecho empleaba el mismo chasis, el mismo motor seis cilindros en línea de 3.5 litros y 160 CV y la caja de cambios magnética Coral de cuatro marchas accionadas por preselector. Del mismo modo que con el 175, Delahaye orientó el marketing del 235 hacia el mercado de lujo, aunque lo cierto es que su obsolencia tecnológica lastró completamente sus ventas. Y es que con sus poco efectivos frenos de tambor y el peso de sus carrocerías, los 235 eran el doble de caros que todo un Jaguar XK 120, más rápido, ligero  y técnicamente más avanzado. Con todo, era capaz de superar en línea recta los 190 Km/H. Ni siquiera el eco mediático que supuso que un Delahaye 235 marcara un récord en la travesía Londres-Ciudad de El Cabo fue motivo suficiente para suscitar interés entre los posibles compradores.

La miniatura que protagoniza esta entrada viene de manos de Matrix Scale Models, fabricante holandés de modelos a escala en resina de alta calidad especializado en la reproducción de autos singulares y exóticos. La réplica de Matrix se corresponde con el número de chasis 818075, un ejemplar que fue expuesto por primera vez en el Salón de París de 1953 y cuya elegante carrocería coupé de Henri Chapron le hizo acaparar todas las miradas de los asistentes al evento. Tenía la peculiaridad de tener la carrocería construida de aluminio, como un auto de competición. Fue adquirida por el señor Weller que en 1963 lo deposita en un taller de Amboise. En 1973 es vendido al señor Serge Perchais sin carta gris, lo que le limita mucho su utilización. Su siguiente propietario fue el señor Jaques Harquindeguy, que lo compra en 1990 y lo conserva hasta su muerte. En 2002, RM Auctions lo saca a subasta por entre 150.000 y 200.000 dólares, pero no se vende. En 2008 fue llevado a Peeble Beach por su nuevo propietario, el señor Brian Hoyt. Actualmente vuelve a estar en Europa. La miniatura cuenta con el habitual acabado de alta calidad que viene ofreciendo Matrix en sus productos, destacando las acertadas proporciones, el detallado donde predomina el uso de piezas de metal fotograbado y la excelente aplicación de la pintura, especialmente el color azul metalizado del techo. Una miniatura altamente recomendable de un icónico automóvil francés.

domingo, octubre 22, 2017

Pegaso Z102 Berlinetta 'Thrill' de Matrix Scale Models









El ingeniero Wifredo Ricart no pudo tener más tino a la hora de bautizar como Pegaso a la marca de vehículos creada por la Empresa Nacional de Autocamiones SA -Enasa-, sobre todo en lo referente al apasionante y fugaz proyecto de coches deportivos que durante la década de los años 50 salieron de la cadena de montaje de la fábrica de La Sagrera, en Barcelona. Y es que con 86 unidades fabricadas, los denominados popularmente 'Pegasines' hicieron realmente honor a su nombre, al del caballo alado de la mitología griega, pues su exclusividad y exotismo los convirtieron en auténticos seres mitológicos... de la mecánica.

Cada uno de los 86 Pegaso Z102 construidos supusieron auténticas obras supremas de ingeniería y estilo. Y en este segundo aspecto hubo de ellos uno que brilló especialmente: hablamos del número de chasis 01021500133, una berlinetta con una carrocería de diseño único obra de Touring con la sugerente denominación 'Thrill'.

'Thrill' es una palabra inglesa cuya traducción al castellano puede ser 'emoción o suspense'. Hay dos especulaciones sobre el origen de este Pegaso. Ambas vienen a coincidir en que fue encargado por el mismísimo General Franco, entonces Jefe del Estado Español. En uno de los casos se dice que iba a ser un regalo para Eva Perón, primera dama de argentina y gran aficionada a los automóviles deportivos, como gratitud al apoyo que el país de la Plata brindaba a España en plena época de aislacionismo internacional de nuestro país. El otro sugiere que pudo ser un regalo de bodas para la hija del propio Generalísimo. Incluso se decía que la elección de colores de su carrocería, rojo y negro, obedecía a un motivo político al coincidir con los de la Falange Española, el único partido político del Movimiento Nacional, como se denominaba al Gobierno de Franco. 

Voces autorizadas ofrecen una versión más realista, el 'Thrill' debía ser un coche de exposición que Enasa debía desplazar por todos los eventos internacionales más prestigiosos del motor con el objetivo de ser el baluarte visual de la empresa y así poder introducir en otros mercados los principales productos de la compañía estatal: los vehículos industriales, principalmente camiones. Sobre la elección del nombre, para Coma Cros, uno de los grandes especialistas en Pegaso, era un claro guiño al mercado norteamericano, entonces el principal destinatario de los automóviles de lujo y exclusivos. Y la elección de su capa cromática de color no tenía intencionalidad política alguna, pues en aquellos años, era normal que los prototipos y estudios de diseño automóvil empleasen dicha combinación bicolor.

Wifredo Ricart encargó a Carlo Felice Bianchi Anderloni, presidente de la compañía carrocera Touring Superleggera de Milán, un vehículo especial y que simbolizaría la posterior colaboración de la casa italiana con la firma española de deportivos, que se tradujo en unas 40 unidades carrozadas por Touring.

En su primer año de vida, 1953,  recorrió importantes eventos del motor: los Salones de Turín, París, Londres y Barcelona, además del Concurso de Elegancia de La Stessa en Italia, donde fue recibió sendos primeros premios en las categorías de 'Carrocería' y de 'Coches de Sport'. Fue adquirido por el empresario navarro Félix Ugarte Goñi, cuya esposa lo presentó al Concurso de Elegancia de San Sebastián de 1954. La familia Ugarte vendió el 'Thrill' al piloto Antonio Creus, que lo empleó para sus viajes y desplazamientos por Europa. Un comprador de los Estados Unidos lo adquiere en 1970 junto a dos motores sueltos en una subasta de Christies hasta que nueve años después el lote vuelve a España tras ser adquirido por su actual dueño, un señor del Pirineo leridano.

Un simple vistazo a la carrocería del 'Thrill' justifica a la perfección la elección de su nombre. La combinación bicolor negro-rojo acentúa la agresividad de su silueta afilada. Dos de sus recursos estéticos llaman poderosamente la atención: por un lado, el doble fuselaje con forma de orejas en la zona del pilar B justificado por su eficacia aerodinámica y como refuerzo del propio monocasco, haciendo el papel de un arco de seguridad para proteger la estructura y a sus ocupantes en un hipotético caso de vuelco. Por el otro, el singular parabrisas trasero panorámico y un aún mas curioso maletero con apertura estilo cofre donde se guarda la rueda de repuesto y el kit para su colocación. Destaca también una inconfundible seña de identidad de los Pegaso con carrocería Touring, las formas de la parte delantera del capó como los orificios de la nariz de un animal, de un caballo para más señas. 

Y en el capítulo mecánico, el Z102 'Thrill' monta la versión 2.8 litros del motor Pegaso V8 con 170 CV de potencia y una velocidad máxima cercana a los 200 Km/H. Es también respetable su configuración interior, el cuadro de instrumentos con los tres diales, la palanca de cambio con pomo ergonómico y unos asientos de cuero blanco con cinturones de seguridad de cintura incorporados, claramente inspirados en la aviación. Las salidas de los escapes se encuentran encastradas en los paragolpes traseros.

De la mano de Matrix Scale Models, el fabricante holandés de miniaturas que tan fascinantes réplicas nos suele ofrecer, nos llega un estupendo modelo a escala del que todos consideran el más icónico de los 86 Pegasos fabricados. Como es norma en Matrix, es una serie limitada y numerada de 408 ejemplares. La firma holandesa ha logrado plasmar muy bien las peculiares curvas del 'Thrill', con un molde correcto tantos en formas como en proporciones. Sin duda lo mejor de todo es el acabado final de Matrix, con una espectacular aplicación de la pintura y gran profusión de detalles, multitud de piezas independientes en metal fotograbado que aportan calidad y realismo a una pieza fantástica. Y sobre todo, lo mejor es que los coleccionistas podemos por fin disponer de una miniatura de este icono de la automoción española, toda vez que en mi caso, por razones ajenas a mi voluntad y no precisamente económica, me quedé sin el modelo artesanal que en su día realizó una tienda de miniaturas de Barcelona. Sin duda, un signo muy positivo por parte de Matrix ya que se trata del segundo Pegaso que añade a su catálogo tras el precioso Coach Saoutchik que en su día presenté aquí en el blog, cosa que nos invita a pensar que los holandeses nos ofrecerán pronto un nuevo Pegaso Z102, sea cual sea, será muy bien recibido.

sábado, octubre 14, 2017

Ferrari 375 MM Pininfarina 'Ingrid Bergman' de Autocult







No se conocen muchos casos de matrimonios célebres cuyos cónyuges compartieran la misma pasión por los automóviles. Uno de ellos y, sin duda, el más representativo fue el conformado por el director de cine Roberto Rossellini y la actriz Ingrid Bergman. El director de 'Alemania año cero' o 'Stromboli' se casó con la bella y distinguida protagonista de 'Casablanca' en el año 1950, cuando él tenía 44 años y ella 36.

Rossellini, un gran apasionado de los automóviles y de la marca Ferrari en particular, aspecto al que ya en este blog hemos hecho alguna referencia, quiso celebrar sus cuatro años de matrimonio con la intérprete sueca haciéndole un regalo muy especial. Adquirió el ya existente chasis 0456AM perteneciente a un modelo 375 Mille Miglia de competición y lo envió a los talleres del prestigioso diseñador Battista 'Pinin' Farina. Realmente, Rossellini emuló la misma operación que poco antes había realizado con su 375 MM número de chasis 0402AM, el cual fue recarrozado como un coupé de calle tras un accidente, sólo que en esa ocasión el trabajo corrió de manos de otro célebre estilista italiano, Sergio Scaglietti.

'Pinin' Farina diseñó las líneas del coche para Ingrid Bergman cuando tenía 61 años. Realmente, este automóvil no pasó desapercibido cuando el público pudo verlo expuesto en el Salón de París de 1954, meses antes de que el matrimonio Rossellini-Bergman pudiera retirarlo por fin. Varios de sus recursos estilísticos llamaron especialmente la atención. El primero: su color, un nuevo tono que Ferrari añadiría a la paleta de colores de su catálogo bajo el sugerente nombre 'Grigio Ingrid' -gris Ingrid-. Segundo, su peculiar pronta donde las luces margas emergían hacia afuera, un sistema no muy común y que sólo se veía en ciertos coches excepcionales, como el casos de los Cord 810 y 812. Y tercero: una trasera realmente espectacular e inusualmente alargada. El diseñador Carl Renner, de la General Motors, "se inspiró" en ello para dos de sus trabajos, el prototipo La Salle II Roadster y la generación 1955 del Corvette de Chevrolet. Resulta curioso como este coche también luce en sus flancos laterales unos cortes ovalados muy similares a los del 375 'Ingrid Bergman'.

No ha trascendido mucha información acerca del tiempo que este peculiar y único Ferrari pasó en manos de los Rossellini-Bergman. A día de hoy el coche sobrevive y fue el primer Ferrari en recibir un premio en el prestigioso Concurso de Elegancia de Peeble Beach en 2011.

La miniatura que protagoniza la entrada de hoy reproduce una réplica escala 1/43 del Ferrari 375 MM que Roberto Rossellini regaló a su esposa Ingrid Bergman en su cuarto aniversario de matrimonio. Es una miniatura realizada en resina por el fabricante alemán Autocult y perteneciente a su serie de modelos especiales 'Masterpiece', los cuales llegan a manos de los coleccionistas en un estuche especial de color azul. El modelo está realizado con la calidad habitual que hemos visto en otras creaciones de Autocult y de la que ha quedado testimonio en este blog. A destacar, la excelente aplicación de la pintura, la finura de detalles como las ventanillas, o la profusión en la utilización de piezas de fotograbado, que contribuyen notablemente al realce y realismo de la miniatura.

sábado, octubre 07, 2017

Hispano Suiza K6 Break de Chasse Franay 1937 de Matrix Scale Models






El K6 junto a otro excepcional 'woodie' europeo, el Rolls Royce Phantom I 'Shooting Break', miniatura de GLM.

Y en esta foto, junto a otro Hispano Suiza K6 de Matrix, en este caso el 'Coach Mouette' de Chapron.

Los primeros autos con carrocería familiar que se conocen fueron construidos en parte en madera por pura cuestión de economía, ya que fabricar un automóvil con carrocerías tan grandes todo de metal resultaba muy costoso cuando precisamente su público debía ser gente modesta que necesitaba el coche para ganarse la vida o bien para poder transportar a toda su familia. Sin embargo los 'woodies' terminaron haciéndose muy populares entre la gente más pudiente, que no dudaba en adquirir uno de estos para ir a la finca, al club de campo, a cazar o a pescar.

Estos coches gozaban de gran popularidad y demanda entre el público americano, mientras que en Europa se los consideraba 'snob'. El empresario francés Maurice Solvay debía de ser una de esas excepciones y en 1948, 11 años después de haber comprado un flamante Hispano Suiza K6 con carrocería Cabriolet Limousine, lo envió al especialista Franay para transformarlo en un 'Break de Chasse' o 'Shooting Break' -literalmente, un familiar de caza'.

Monsieur Solvay tenía muy claro el por qué encomendó la transformación de su coche a Franay, el carrocero francés, un especialista en autos de gran lujo, ya había realizado alguna transformación de este tipo sobre otros chasis, aunque nunca sobre un Hispano Suiza, de hecho, el modelo en cuestión, el número de chasis 15121, es el único Hispano Suiza con este tipo de carrozado. El resultado fue un auto realmente excepcional y de él llamó especialmente la atención cómo Franay apenas usó piezas cromadas, algo que era muy habitual en su forma de trabajar.

El K6 Break de Chasse, equipado al igual que todos los K6 de la división francesa de Hispano Suiza con un motor de seis cilindros y 5.2 litros, cambió muchas veces de propietario hasta que a principios de los 80 fue restaurado por un especialista de París. En 2002 fue adquirido por el prestigioso coleccionista americano Peter Mullin, que lo incluyó en su fabuloso museo-colección de coches del periodo 'Art Decó' francés.

Cuenta la leyenda que a la hora de su restauración, se necesitaban, tal y como venía el coche de origen, ocho búfalos de agua para la piel de su tapicería y guarnecidos. De este modo el restaurador tuvo que desplazarse a Pakistán, comprar ocho búfalos de agua pero a la vez sacrificarlos, despiezarlos y extraerles la piel en dicho país, pues la exportación de este tipo de animales está prohibida. Una anécdota curiosa y hoy día "políticamente incorrecta" pero a la altura de un auto tan maravilloso y excepcional.

La miniatura que hoy presento está fabricada por Matrix Scale Models, fabricante holandés especializado en modelos a escala de autos de lujo y exóticos. Realizado en resina, la miniatura cuenta con el habitual acabado de Matrix, muy trabajado y con mucha calidad, donde destacan los ornamentos realizados en piezas independientes de fotograbado. A destacar especialmente lo bien reproducidas que están las piezas en imitación de madera. El único pero que tiene esta miniatura es que la gente de Matrix no ha andado muy fina con el escalímetro y el coche, aunque muy bien proporcionado en formas, es un poco más grande de lo que debía ser un escala 1/43. He pedido vía email una explicación a Matrix, pues normalmente son gente muy precisa y escrupulosa en su trabajo, pero a día de hoy no han contestado. Con todo, este tipo de coches, con sus grandes volúmenes, tampoco es que vengan a acusar mucho la imprecisión de su escala y, sobre todo, se trata de un Hispano Suiza, motivo suficiente para cualquier coleccionista español apasionado de nuestra gran marca para adquirirlo. Y, ante todo, es una pieza de las de matrícula de honor y que en hace lucir cualquier vitrina que se precie.

domingo, octubre 01, 2017

Ferrari 375 MM Coupé Scaglietti 'Roberto Rossellini' de Neo Scale Models







Roberto Rossellini, uno de los principales exponentes del denominado Neorrealismo italiano, además de ser uno de los grandes cineastas de la historia del Séptimo Arte, fue también uno de los mejores clientes que tuvo Ferrari en sus primeros años. Amigo personal del propio Enzo Ferrari, el director de 'Roma, citá alerta' poseyó una completa colección de autos del Cavallino Rampante en la que sobre todo destacaron modelos de su primera época: los 166, 212, 250, etc.

En 1954 adquirió de segunda mano a la propia factoría un 375 Mille Miglia con carrocería descubierta de Pininfarina. Con su motor de 4.5 litros y 330 CV de potencia, el 375 MM era una de las armas más temibles con las que Ferrari dominaba el Campeonato del Mundo de coches Sport. Rossellini tomó parte en alguna prueba deportiva como piloto amateur sin ningún éxito destacable. Tras accidentar su 375 MM contra un árbol, devolvió el coche a la fábrica y tomó la decisión de modificarlo para usarlo como coche de calle.

Una vez que el chasis 0402AM fue reparado, Rossellini lo envió a los talleres de Sergio Scaglietti en Modena y le encomendó su transformación. Para Scaglietti, especialista en la construcción de versiones de competición de autos Ferrari, sería todo un desafío, puesto que ahora Rossellini le comisionó el camino inverso al que habitualmente trabajaba. Tras un año de trabajo, Scaglietti logró un más que sorprendente resultado adaptando un auto de competición para uso por carretera.

Muchas reminiscencias del diseño original del 375 perduran en el coupé: el frontal apenas se tocó, además de las tomas de aire laterales y la torreta del capó. Bajo expreso deseo del propietario, el coche fue pintado en color plata con el interior rojo oscuro. Al tratarse inicialmente de un auto de competición, estaba construido en aluminio, no obstante Scaglietti desarrolló su transformación en vehículo de calle usando el mismo material, lo que lo hizo más peculiar aún. Eventualmente, Rossellini lo pintó de verde. En 1995 fue adquirido por John Shirley, ejecutivo de Microsoft, hasta el día de hoy.

Este Ferrari cuenta con un rico palmarés de premios en su haber, entre ellos el Best of Show en el Peeble Beach de 2014 o en el Relay del 60º Aniversario de Ferrari en Maranello 2007, precisamente es en ese evento donde tuve la ocasión de verlo y fotografiarlo, tal y como atestigua la última de las fotografías que ilustran la entrada.

La miniatura que hoy presento está fabricada por Neo Scale Models, como viene siendo habitual en esta casa es de resina. Es el primer Ferrari que realiza este fabricante si exceptuamos la versión Koenig del Ferrari Testarossa, que en ningún momento Neo lo vendió como Ferrari. Es de entender que Neo cuenta con la licencia para la reproducción de modelos del Cavallino, lo cual puede ser un acicate para muchos coleccionistas, dada la disparidad de miniaturas Ferrari que hay actualmente en el mercado, bien muy económicas y más cercanas a un juguete, o bien extremadamente costosas hechas por fabricantes muy artesanales. El modelo de Neo reproduce muy bien las sensuales líneas de este coche, coronando el trabajo con una excelente aplicación de la pintura y la profusión en el uso de ornamentos hechos en metal fotograbado, uno de los grandes atractivos de los modelos a escala de Neo. Estaremos atentos a posibles futuras realizaciones de miniaturas del Cavallino Rampante por parte de Neo.


domingo, septiembre 24, 2017

Mercedes 180 'Pontón' W120 de Maxichamps








El sistema de construcción unitario mediante el método de tres volúmenes tan propio de los coches americanos, denominado también 'Pontón', hizo su llegada a Europa de la mano del fabricante alemán Borgward y su modelo Hansa. Era lógico que tanto Ford como Opel, como divisiones europeas de sus respectivas casas matrices americanas fueran las siguientes, sin embargo, el progreso se tomó su tiempo para llegar a Mercedes, cuyos modelos 170 y 220 aún tenían el mismo aspecto que los coches anteriores a la II Guerra Mundial, con sus grandes guardabarros independientes de la carrocería.

Fue en septiembre de 1953 cuando hace su aparición el primer Mercedes nuevo tras la II Guerra Mundial, el 180, denominado internamente W120 y, popularmente, 'Pontón', en referencia a su arquitectura. Comparado con su antecesor, el 170, ganaba un 20 por ciento más de habitabilidad interior y un 75 por ciento en capacidad de transporte de equipaje. Sus usuarios alabaron especialmente su buena visibilidad y su excelente aerodinámica que reducía notablemente el ruido en la conducción. Ni siquiera la gran calandra del radiador suponía un problema para ello. Fritz Nallinger, junto a Karl Wilfert y a la Béla Bárenyi conformaron el equipo de diseño responsable.

Las primeras unidades iban equipadas con el mismo motor  M136 de 1.7 litros y 52 CV del 170, algo anticuado pero de probada fiabilidad y robustez, además de mejorar las prestaciones con respecto al modelo antecesor. La situación mejoró cuando en 1957 se introdujo el nuevo motor M121, con 1.9 litros y 68 CV de potencia. La oferta se completó con las mecánicas diésel OM 636 y OM 621, de 1.8 y 1.9 litros respectivamente.

Los 180 y 190 -W121- pronto se convirtieron en la principal referencia de su segmento siendo los autos más demandados entre padres de familia, profesionales liberales o ejecutivos. Las versiones diésel por su parte encontraron su lugar como compañeros de fatiga de los trabajadores del taxi, registrando algunos más de medio millón de kilómetros en sus tacómetros. Cuerpos de Policía e incluso los mandos de los Bomberos también empleaban el Mercedes 'Pontón' como medio de transporte.

Calidad de fabricación y fiabilidad son dos rasgos que Mercedes siempre llevó y lleva muy a gala. El 180 'Pontón' no es sólo un gran ejemplo de ello, más bien es el precursor de dicha filosofía.

El fabricante alemán Minichamps anunciaba en la última Feria del Juguete de Nuremberg, en el pasado mes de febrero, una nueva línea de producto más económica bajo una nueva marca denominada Maxichamps. Poco después vía sus medios propios de difusión daban todos los detalles de este nuevo producto. Puesto que Minichamps cada vez estaba más volcado en la producción de miniaturas realizadas en resina para responder a la fuerte competencia del mercado actual, la línea Maxichamps seguiría produciendo el producto que tanta fama ha dado entre los coleccionistas a la firma de Aquisgrán, miniaturas a escala 1/43 en diecast, aunque con matices importantes, serían reediciones de productos existentes ya descatalogados. Algunos coleccionistas vieron en este movimiento una buena oportunidad de hacerse con esas miniaturas ya descatalogadas que en su día no tuvieron la oportunidad de comprar. Otros clamaron al cielo pues Minichamps no daba lugar con esta maniobra a la especulación. Para gustos, los colores. Yo concremante soy del primer grupo Desde hace unos meses el catálogo de Maxichamps ha crecido notablemente. El primer modelo que añado a mi colección de la nueva línea 'low cost' de Minichamps que añado a mi colección es éste Mercedes 180, una miniatura hace tiempo descatalogada por Minichamps y que sólo era posible encontrarse a precios, bajo mi punto de vista, desorbitados. Por tanto, no dejé escapar la oportunidad de conseguir un Minichamps de los de siempre, con la calidad de los de siempre -excelente- y con el precio de los de siempre. En resumen: Maxichamps, los Minichamps de toda la vida, incluido su precio.


domingo, julio 02, 2017

Maserati Quattroporte II Frua Prototipo 'Juan Carlos I' de Kess Model







Los años en que los más acaudalados y sibaritas automovilistas encargaban una carrocería especial para sus modelos más exclusivos habían quedado muy atrás en la década de los 70. Criterios como la seguridad, el funcionamiento o incluso los costes y su viabilidad pesaban incluso sobre las economías más saneadas. No obstante y en número testimoniales, todavía quedaban apasionados que buscaban en sus coches ante todo la diferenciación estética frente al resto.

El carrocería italiano Pietro Frua se encargó del diseño y la fabricación de las carrocerías para la primera generación de la super berlina Quattroporte de Maserati, cuya producción cesó en 1969. Sin que la propia Maserati hubiese dicho nada sobre la continuación del proyecto Quattroporte, Frua tomó la iniciativa de desarrollar por su cuenta una nueva versión de la berlina deportiva, que una vez concluida se presentaría ante la firma de Modena para pasar a su producción en serie.

La firma carrocera de Turín partió de la base de un chasis de un Maserati Indy al que dotó de una elegante y estilizada carrocería donde destacaba su aspecto clásico y mucha superficie acristalada. El auto fue ensamblado a partir de componentes mecánicos usados. Con el número de chasis AM121 002, fue expuesto en el Salón de París en octubre de 1971, siendo presentado por el cinco veces campeón del mundo de Fórmula 1 Juan Manuel Fangio.

No obstante, Frua se encontró con el rechazo frontal de Maserati de producir su versión del Quattroporte. La firma del tridente era entonces propiedad de Citroen, que quería un Quattroporte construido con piezas y tecnología de la compañía del Doble Chevrón. Por tanto, Frua se vio de repente con un coche que, a priori, jamás entraría en producción. 

Pietro Frua mostró su Quattroporte II Prototipo en los mítines automovilísticos más exclusivos de entonces, el Salón de Ginebra de 1972, el Trofeo de los Periodistas previo al GP de Mónaco de 1972, el Salón de París de 1973 y el Salón de Barcelona del mismo año, donde participó en el Desfile de la Elegancia del Automóvil. Un año después, en 1974 volvió a ser visto en el mismo evento de Barcelona, y allí conquistó el corazón del Príncipe Karim Agha Khan, un rico empresario egipcio y líder de la secta islámica de los Ismaelitas. Aghan Khan en cambio rehusó quedarse con el modelo expuesto, el número de chasis AM121 02, fácilmente distinguible exteriormente por llevar las mismas llantas que el modelo Indy y bajo el capó un motor V8 de 4.7 litros y 270 CV, encargando uno completamente nuevo, que equiparía la versión más potente del motor V8, la de 4.9 litros y 300 CV, y las llantas del Maserati Ghibli, automóvil cuyo número de chasis sería AM121 004.

El modelo AM121 002 fue vendido en España, concretamente en Barcelona el 17 de mayo de 1975 con la matrícula B 6997 AZ. Se dice que su primer propietario fue don Juan Carlos I de Borbón, actual Rey Emérito de España y por entonces designado sucesor del General Franco como Jefe del Estado Español. Por aquel entonces Franco aún vivía. No existe ninguna documentación oficial que acredite la propiedad de don Juan Carlos por este coche.

El Maserati AM121 002 permaneció en España hasta bien pasada la década de los 90, pasando por las manos de diversos propietarios, entre ellos Kurt A. Kunti, de Alicante, el cual lo sometió a una profunda restauración.  En en el 2000 fue adquirido por Alfredo Brenner, que en 2003 lo vendió a Bruce D. Milner, un popular coleccionista de Los Ángeles famoso por su pasión por los autos italianos con carrocerías exóticas. Brenner poseyó durante un tiempo los dos Maserati Quattroporte II Frua, el 002 y el 004.

Actualmente es propiedad de otro conocido coleccionista americano, Doug Magnon, que lo expone en el Riverside International Automobile Museum, siendo uno de los grandes focos de atracción del mismo para los visitantes. En 2015, el AM121 002 participó en el prestigioso evento Concorso Italiano, donde recibió el premio al Mejor Maserati del show.

Para los más puristas, el Quattroporte II Frua debería haber sido el modelo oficial de esta saga en detrimento del que vendiese Maserati oficialmente con mecánica del Citroen SM.

La firma italiana Kess Model sigue sorprendiendo con cada nuevo modelo que añade a su catálogo, algunos de ellos han pasado por este blog. En este caso, Kess vuelve a ofrecer la réplica de un exótico sedán deportivo italiano, realizado en resina y con un gran nivel de terminación. Vendido como el coche del Rey Juan Carlos I, Kess le ha colocado la matrícula oficial que lucían los coches del Monarca bajo su reinado, fondo azul con la Corona Española, aunque en este caso dado el año que se supone que Don Juan Carlos poseyó el Maserati, esta matrícula no se empleaba, por lo que estamos ante un pequeño gazapo. No obstante, dada la excelente manufactura del modelo a escala y que nadie desmiente nada, para los coleccionistas españoles la miniatura puede suponer un gran atractivo.