sábado, octubre 14, 2017

Ferrari 375 MM Pininfarina 'Ingrid Bergman' de Autocult







No se conocen muchos casos de matrimonios célebres cuyos cónyuges compartieran la misma pasión por los automóviles. Uno de ellos y, sin duda, el más representativo fue el conformado por el director de cine Roberto Rossellini y la actriz Ingrid Bergman. El director de 'Alemania año cero' o 'Stromboli' se casó con la bella y distinguida protagonista de 'Casablanca' en el año 1950, cuando él tenía 44 años y ella 36.

Rossellini, un gran apasionado de los automóviles y de la marca Ferrari en particular, aspecto al que ya en este blog hemos hecho alguna referencia, quiso celebrar sus cuatro años de matrimonio con la intérprete sueca haciéndole un regalo muy especial. Adquirió el ya existente chasis 0456AM perteneciente a un modelo 375 Mille Miglia de competición y lo envió a los talleres del prestigioso diseñador Battista 'Pinin' Farina. Realmente, Rossellini emuló la misma operación que poco antes había realizado con su 375 MM número de chasis 0402AM, el cual fue recarrozado como un coupé de calle tras un accidente, sólo que en esa ocasión el trabajo corrió de manos de otro célebre estilista italiano, Sergio Scaglietti.

'Pinin' Farina diseñó las líneas del coche para Ingrid Bergman cuando tenía 61 años. Realmente, este automóvil no pasó desapercibido cuando el público pudo verlo expuesto en el Salón de París de 1954, meses antes de que el matrimonio Rossellini-Bergman pudiera retirarlo por fin. Varios de sus recursos estilísticos llamaron especialmente la atención. El primero: su color, un nuevo tono que Ferrari añadiría a la paleta de colores de su catálogo bajo el sugerente nombre 'Grigio Ingrid' -gris Ingrid-. Segundo, su peculiar pronta donde las luces margas emergían hacia afuera, un sistema no muy común y que sólo se veía en ciertos coches excepcionales, como el casos de los Cord 810 y 812. Y tercero: una trasera realmente espectacular e inusualmente alargada. El diseñador Carl Renner, de la General Motors, "se inspiró" en ello para dos de sus trabajos, el prototipo La Salle II Roadster y la generación 1955 del Corvette de Chevrolet. Resulta curioso como este coche también luce en sus flancos laterales unos cortes ovalados muy similares a los del 375 'Ingrid Bergman'.

No ha trascendido mucha información acerca del tiempo que este peculiar y único Ferrari pasó en manos de los Rossellini-Bergman. A día de hoy el coche sobrevive y fue el primer Ferrari en recibir un premio en el prestigioso Concurso de Elegancia de Peeble Beach en 2011.

La miniatura que protagoniza la entrada de hoy reproduce una réplica escala 1/43 del Ferrari 375 MM que Roberto Rossellini regaló a su esposa Ingrid Bergman en su cuarto aniversario de matrimonio. Es una miniatura realizada en resina por el fabricante alemán Autocult y perteneciente a su serie de modelos especiales 'Masterpiece', los cuales llegan a manos de los coleccionistas en un estuche especial de color azul. El modelo está realizado con la calidad habitual que hemos visto en otras creaciones de Autocult y de la que ha quedado testimonio en este blog. A destacar, la excelente aplicación de la pintura, la finura de detalles como las ventanillas, o la profusión en la utilización de piezas de fotograbado, que contribuyen notablemente al realce y realismo de la miniatura.

sábado, octubre 07, 2017

Hispano Suiza K6 Break de Chasse Franay 1937 de Matrix Scale Models






El K6 junto a otro excepcional 'woodie' europeo, el Rolls Royce Phantom I 'Shooting Break', miniatura de GLM.

Y en esta foto, junto a otro Hispano Suiza K6 de Matrix, en este caso el 'Coach Mouette' de Chapron.

Los primeros autos con carrocería familiar que se conocen fueron construidos en parte en madera por pura cuestión de economía, ya que fabricar un automóvil con carrocerías tan grandes todo de metal resultaba muy costoso cuando precisamente su público debía ser gente modesta que necesitaba el coche para ganarse la vida o bien para poder transportar a toda su familia. Sin embargo los 'woodies' terminaron haciéndose muy populares entre la gente más pudiente, que no dudaba en adquirir uno de estos para ir a la finca, al club de campo, a cazar o a pescar.

Estos coches gozaban de gran popularidad y demanda entre el público americano, mientras que en Europa se los consideraba 'snob'. El empresario francés Maurice Solvay debía de ser una de esas excepciones y en 1948, 11 años después de haber comprado un flamante Hispano Suiza K6 con carrocería Cabriolet Limousine, lo envió al especialista Franay para transformarlo en un 'Break de Chasse' o 'Shooting Break' -literalmente, un familiar de caza'.

Monsieur Solvay tenía muy claro el por qué encomendó la transformación de su coche a Franay, el carrocero francés, un especialista en autos de gran lujo, ya había realizado alguna transformación de este tipo sobre otros chasis, aunque nunca sobre un Hispano Suiza, de hecho, el modelo en cuestión, el número de chasis 15121, es el único Hispano Suiza con este tipo de carrozado. El resultado fue un auto realmente excepcional y de él llamó especialmente la atención cómo Franay apenas usó piezas cromadas, algo que era muy habitual en su forma de trabajar.

El K6 Break de Chasse, equipado al igual que todos los K6 de la división francesa de Hispano Suiza con un motor de seis cilindros y 5.2 litros, cambió muchas veces de propietario hasta que a principios de los 80 fue restaurado por un especialista de París. En 2002 fue adquirido por el prestigioso coleccionista americano Peter Mullin, que lo incluyó en su fabuloso museo-colección de coches del periodo 'Art Decó' francés.

Cuenta la leyenda que a la hora de su restauración, se necesitaban, tal y como venía el coche de origen, ocho búfalos de agua para la piel de su tapicería y guarnecidos. De este modo el restaurador tuvo que desplazarse a Pakistán, comprar ocho búfalos de agua pero a la vez sacrificarlos, despiezarlos y extraerles la piel en dicho país, pues la exportación de este tipo de animales está prohibida. Una anécdota curiosa y hoy día "políticamente incorrecta" pero a la altura de un auto tan maravilloso y excepcional.

La miniatura que hoy presento está fabricada por Matrix Scale Models, fabricante holandés especializado en modelos a escala de autos de lujo y exóticos. Realizado en resina, la miniatura cuenta con el habitual acabado de Matrix, muy trabajado y con mucha calidad, donde destacan los ornamentos realizados en piezas independientes de fotograbado. A destacar especialmente lo bien reproducidas que están las piezas en imitación de madera. El único pero que tiene esta miniatura es que la gente de Matrix no ha andado muy fina con el escalímetro y el coche, aunque muy bien proporcionado en formas, es un poco más grande de lo que debía ser un escala 1/43. He pedido vía email una explicación a Matrix, pues normalmente son gente muy precisa y escrupulosa en su trabajo, pero a día de hoy no han contestado. Con todo, este tipo de coches, con sus grandes volúmenes, tampoco es que vengan a acusar mucho la imprecisión de su escala y, sobre todo, se trata de un Hispano Suiza, motivo suficiente para cualquier coleccionista español apasionado de nuestra gran marca para adquirirlo. Y, ante todo, es una pieza de las de matrícula de honor y que en hace lucir cualquier vitrina que se precie.

domingo, octubre 01, 2017

Ferrari 375 MM Coupé Scaglietti 'Roberto Rossellini' de Neo Scale Models







Roberto Rossellini, uno de los principales exponentes del denominado Neorrealismo italiano, además de ser uno de los grandes cineastas de la historia del Séptimo Arte, fue también uno de los mejores clientes que tuvo Ferrari en sus primeros años. Amigo personal del propio Enzo Ferrari, el director de 'Roma, citá alerta' poseyó una completa colección de autos del Cavallino Rampante en la que sobre todo destacaron modelos de su primera época: los 166, 212, 250, etc.

En 1954 adquirió de segunda mano a la propia factoría un 375 Mille Miglia con carrocería descubierta de Pininfarina. Con su motor de 4.5 litros y 330 CV de potencia, el 375 MM era una de las armas más temibles con las que Ferrari dominaba el Campeonato del Mundo de coches Sport. Rossellini tomó parte en alguna prueba deportiva como piloto amateur sin ningún éxito destacable. Tras accidentar su 375 MM contra un árbol, devolvió el coche a la fábrica y tomó la decisión de modificarlo para usarlo como coche de calle.

Una vez que el chasis 0402AM fue reparado, Rossellini lo envió a los talleres de Sergio Scaglietti en Modena y le encomendó su transformación. Para Scaglietti, especialista en la construcción de versiones de competición de autos Ferrari, sería todo un desafío, puesto que ahora Rossellini le comisionó el camino inverso al que habitualmente trabajaba. Tras un año de trabajo, Scaglietti logró un más que sorprendente resultado adaptando un auto de competición para uso por carretera.

Muchas reminiscencias del diseño original del 375 perduran en el coupé: el frontal apenas se tocó, además de las tomas de aire laterales y la torreta del capó. Bajo expreso deseo del propietario, el coche fue pintado en color plata con el interior rojo oscuro. Al tratarse inicialmente de un auto de competición, estaba construido en aluminio, no obstante Scaglietti desarrolló su transformación en vehículo de calle usando el mismo material, lo que lo hizo más peculiar aún. Eventualmente, Rossellini lo pintó de verde. En 1995 fue adquirido por John Shirley, ejecutivo de Microsoft, hasta el día de hoy.

Este Ferrari cuenta con un rico palmarés de premios en su haber, entre ellos el Best of Show en el Peeble Beach de 2014 o en el Relay del 60º Aniversario de Ferrari en Maranello 2007, precisamente es en ese evento donde tuve la ocasión de verlo y fotografiarlo, tal y como atestigua la última de las fotografías que ilustran la entrada.

La miniatura que hoy presento está fabricada por Neo Scale Models, como viene siendo habitual en esta casa es de resina. Es el primer Ferrari que realiza este fabricante si exceptuamos la versión Koenig del Ferrari Testarossa, que en ningún momento Neo lo vendió como Ferrari. Es de entender que Neo cuenta con la licencia para la reproducción de modelos del Cavallino, lo cual puede ser un acicate para muchos coleccionistas, dada la disparidad de miniaturas Ferrari que hay actualmente en el mercado, bien muy económicas y más cercanas a un juguete, o bien extremadamente costosas hechas por fabricantes muy artesanales. El modelo de Neo reproduce muy bien las sensuales líneas de este coche, coronando el trabajo con una excelente aplicación de la pintura y la profusión en el uso de ornamentos hechos en metal fotograbado, uno de los grandes atractivos de los modelos a escala de Neo. Estaremos atentos a posibles futuras realizaciones de miniaturas del Cavallino Rampante por parte de Neo.


domingo, septiembre 24, 2017

Mercedes 180 'Pontón' W120 de Maxichamps








El sistema de construcción unitario mediante el método de tres volúmenes tan propio de los coches americanos, denominado también 'Pontón', hizo su llegada a Europa de la mano del fabricante alemán Borgward y su modelo Hansa. Era lógico que tanto Ford como Opel, como divisiones europeas de sus respectivas casas matrices americanas fueran las siguientes, sin embargo, el progreso se tomó su tiempo para llegar a Mercedes, cuyos modelos 170 y 220 aún tenían el mismo aspecto que los coches anteriores a la II Guerra Mundial, con sus grandes guardabarros independientes de la carrocería.

Fue en septiembre de 1953 cuando hace su aparición el primer Mercedes nuevo tras la II Guerra Mundial, el 180, denominado internamente W120 y, popularmente, 'Pontón', en referencia a su arquitectura. Comparado con su antecesor, el 170, ganaba un 20 por ciento más de habitabilidad interior y un 75 por ciento en capacidad de transporte de equipaje. Sus usuarios alabaron especialmente su buena visibilidad y su excelente aerodinámica que reducía notablemente el ruido en la conducción. Ni siquiera la gran calandra del radiador suponía un problema para ello. Fritz Nallinger, junto a Karl Wilfert y a la Béla Bárenyi conformaron el equipo de diseño responsable.

Las primeras unidades iban equipadas con el mismo motor  M136 de 1.7 litros y 52 CV del 170, algo anticuado pero de probada fiabilidad y robustez, además de mejorar las prestaciones con respecto al modelo antecesor. La situación mejoró cuando en 1957 se introdujo el nuevo motor M121, con 1.9 litros y 68 CV de potencia. La oferta se completó con las mecánicas diésel OM 636 y OM 621, de 1.8 y 1.9 litros respectivamente.

Los 180 y 190 -W121- pronto se convirtieron en la principal referencia de su segmento siendo los autos más demandados entre padres de familia, profesionales liberales o ejecutivos. Las versiones diésel por su parte encontraron su lugar como compañeros de fatiga de los trabajadores del taxi, registrando algunos más de medio millón de kilómetros en sus tacómetros. Cuerpos de Policía e incluso los mandos de los Bomberos también empleaban el Mercedes 'Pontón' como medio de transporte.

Calidad de fabricación y fiabilidad son dos rasgos que Mercedes siempre llevó y lleva muy a gala. El 180 'Pontón' no es sólo un gran ejemplo de ello, más bien es el precursor de dicha filosofía.

El fabricante alemán Minichamps anunciaba en la última Feria del Juguete de Nuremberg, en el pasado mes de febrero, una nueva línea de producto más económica bajo una nueva marca denominada Maxichamps. Poco después vía sus medios propios de difusión daban todos los detalles de este nuevo producto. Puesto que Minichamps cada vez estaba más volcado en la producción de miniaturas realizadas en resina para responder a la fuerte competencia del mercado actual, la línea Maxichamps seguiría produciendo el producto que tanta fama ha dado entre los coleccionistas a la firma de Aquisgrán, miniaturas a escala 1/43 en diecast, aunque con matices importantes, serían reediciones de productos existentes ya descatalogados. Algunos coleccionistas vieron en este movimiento una buena oportunidad de hacerse con esas miniaturas ya descatalogadas que en su día no tuvieron la oportunidad de comprar. Otros clamaron al cielo pues Minichamps no daba lugar con esta maniobra a la especulación. Para gustos, los colores. Yo concremante soy del primer grupo Desde hace unos meses el catálogo de Maxichamps ha crecido notablemente. El primer modelo que añado a mi colección de la nueva línea 'low cost' de Minichamps que añado a mi colección es éste Mercedes 180, una miniatura hace tiempo descatalogada por Minichamps y que sólo era posible encontrarse a precios, bajo mi punto de vista, desorbitados. Por tanto, no dejé escapar la oportunidad de conseguir un Minichamps de los de siempre, con la calidad de los de siempre -excelente- y con el precio de los de siempre. En resumen: Maxichamps, los Minichamps de toda la vida, incluido su precio.


domingo, julio 02, 2017

Maserati Quattroporte II Frua Prototipo 'Juan Carlos I' de Kess Model







Los años en que los más acaudalados y sibaritas automovilistas encargaban una carrocería especial para sus modelos más exclusivos habían quedado muy atrás en la década de los 70. Criterios como la seguridad, el funcionamiento o incluso los costes y su viabilidad pesaban incluso sobre las economías más saneadas. No obstante y en número testimoniales, todavía quedaban apasionados que buscaban en sus coches ante todo la diferenciación estética frente al resto.

El carrocería italiano Pietro Frua se encargó del diseño y la fabricación de las carrocerías para la primera generación de la super berlina Quattroporte de Maserati, cuya producción cesó en 1969. Sin que la propia Maserati hubiese dicho nada sobre la continuación del proyecto Quattroporte, Frua tomó la iniciativa de desarrollar por su cuenta una nueva versión de la berlina deportiva, que una vez concluida se presentaría ante la firma de Modena para pasar a su producción en serie.

La firma carrocera de Turín partió de la base de un chasis de un Maserati Indy al que dotó de una elegante y estilizada carrocería donde destacaba su aspecto clásico y mucha superficie acristalada. El auto fue ensamblado a partir de componentes mecánicos usados. Con el número de chasis AM121 002, fue expuesto en el Salón de París en octubre de 1971, siendo presentado por el cinco veces campeón del mundo de Fórmula 1 Juan Manuel Fangio.

No obstante, Frua se encontró con el rechazo frontal de Maserati de producir su versión del Quattroporte. La firma del tridente era entonces propiedad de Citroen, que quería un Quattroporte construido con piezas y tecnología de la compañía del Doble Chevrón. Por tanto, Frua se vio de repente con un coche que, a priori, jamás entraría en producción. 

Pietro Frua mostró su Quattroporte II Prototipo en los mítines automovilísticos más exclusivos de entonces, el Salón de Ginebra de 1972, el Trofeo de los Periodistas previo al GP de Mónaco de 1972, el Salón de París de 1973 y el Salón de Barcelona del mismo año, donde participó en el Desfile de la Elegancia del Automóvil. Un año después, en 1974 volvió a ser visto en el mismo evento de Barcelona, y allí conquistó el corazón del Príncipe Karim Agha Khan, un rico empresario egipcio y líder de la secta islámica de los Ismaelitas. Aghan Khan en cambio rehusó quedarse con el modelo expuesto, el número de chasis AM121 02, fácilmente distinguible exteriormente por llevar las mismas llantas que el modelo Indy y bajo el capó un motor V8 de 4.7 litros y 270 CV, encargando uno completamente nuevo, que equiparía la versión más potente del motor V8, la de 4.9 litros y 300 CV, y las llantas del Maserati Ghibli, automóvil cuyo número de chasis sería AM121 004.

El modelo AM121 002 fue vendido en España, concretamente en Barcelona el 17 de mayo de 1975 con la matrícula B 6997 AZ. Se dice que su primer propietario fue don Juan Carlos I de Borbón, actual Rey Emérito de España y por entonces designado sucesor del General Franco como Jefe del Estado Español. Por aquel entonces Franco aún vivía. No existe ninguna documentación oficial que acredite la propiedad de don Juan Carlos por este coche.

El Maserati AM121 002 permaneció en España hasta bien pasada la década de los 90, pasando por las manos de diversos propietarios, entre ellos Kurt A. Kunti, de Alicante, el cual lo sometió a una profunda restauración.  En en el 2000 fue adquirido por Alfredo Brenner, que en 2003 lo vendió a Bruce D. Milner, un popular coleccionista de Los Ángeles famoso por su pasión por los autos italianos con carrocerías exóticas. Brenner poseyó durante un tiempo los dos Maserati Quattroporte II Frua, el 002 y el 004.

Actualmente es propiedad de otro conocido coleccionista americano, Doug Magnon, que lo expone en el Riverside International Automobile Museum, siendo uno de los grandes focos de atracción del mismo para los visitantes. En 2015, el AM121 002 participó en el prestigioso evento Concorso Italiano, donde recibió el premio al Mejor Maserati del show.

Para los más puristas, el Quattroporte II Frua debería haber sido el modelo oficial de esta saga en detrimento del que vendiese Maserati oficialmente con mecánica del Citroen SM.

La firma italiana Kess Model sigue sorprendiendo con cada nuevo modelo que añade a su catálogo, algunos de ellos han pasado por este blog. En este caso, Kess vuelve a ofrecer la réplica de un exótico sedán deportivo italiano, realizado en resina y con un gran nivel de terminación. Vendido como el coche del Rey Juan Carlos I, Kess le ha colocado la matrícula oficial que lucían los coches del Monarca bajo su reinado, fondo azul con la Corona Española, aunque en este caso dado el año que se supone que Don Juan Carlos poseyó el Maserati, esta matrícula no se empleaba, por lo que estamos ante un pequeño gazapo. No obstante, dada la excelente manufactura del modelo a escala y que nadie desmiente nada, para los coleccionistas españoles la miniatura puede suponer un gran atractivo.

domingo, junio 18, 2017

Volkswagen Beetle Type 1 Deluxe 1963 'Herbie the Love Bug' de Elite







Muy pocos podrían aseverar en el año 1963 que el modelo L87 Pearl White 117 Model Volkswagen Type 1 Deluxe salido de la factoría de Wolfsburg se convertiría unos años más tarde en el más popular de todos los Escarabajos fabricados por Volkswagen, todo gracias a la mano maestra de Walt Disney y su factoría cinematográfica de ilusiones.

Estrenada en 1968 bajo el título 'Herbie the Love Bug' -en España, 'Ahí va ese bólido'-, la película narra las aventuras de Jim Douglas, un fracasado aunque incansable piloto de automóviles americano interpretado por el actor Dean Jones, que buscando un automóvil con el que poder dar cumplimiento a su sueño de ganar competiciones, viene a dar con sus huesos en el concesionario de coches de lujo y deportivos del señor Peter Thorndyke.

A Douglas se le van los ojos detrás del impactante 'Thorndyke Special' amarillo que lucía en un expositor giratorio -en realidad, un Apolo GT-, sin embargo un modesto Volkswagen Type 1 que estaba en el garaje del negocio de automóviles toma su iniciativa y dedica adoptarle. Douglas comienza a acusar a Thorndyke y a su gente de practicar "tácticas ilícitas de ventas", pero lo cierto es que finalmente el piloto se queda con el Beetle blanco perla.

No tarda en descubrir Jim Douglas que lo que tiene entre manos no es un simple utilitario, sino un coche con alma capaz de hacer todo lo que se propone y, sobre todo, muy convencido de ayudar a su dueño a ganar todas las carreras que disputen. Tennesse Steinmetz -intepretado por Buddy Hackett-, el íntimo amigo y mecánico de Jim Douglas decide bautizar al simpático Volkswagen como 'Herbie' en recuerdo de un tío suyo. La utilización del dorsal número 53 fue un homenaje al jugador Don Drysdale de Los Ángeles Dodgers.

Tras tomar parte en diversas carreras a nivel local, Thorndyke aprecia que el pequeño VW esconce algo más, e intenta hacer la vida imposible a Douglas con tal de que le revenda a Herbie. Finalmente, ambos solucionarán sus diferencias tomando parte en una carrera, la 'Riverside-El Dorado', que recorre todo el Estado de California. Llama la atención cómo Herbie se enfrenta sin ruborizarse lo más mínimo a deportivos de competición de las más prestigiosas firmas: Ferrari, Triumph, Jaguar, Lotus, Austin Healey, etc... Dejando de lado el componente mágico de las producciones de Disney, lo cierto es que Herbie realmente ocultaba bajo su capó trasero el motor de un Porsche 356.

Dado el éxito de la primera producción, Disney ofreció cuatro secuelas más: a 'The Love Bug' -1968- le siguió 'Herbie rides again' -'Herbie cabalga de nuevo', 1974-. En esta ocasión la acción del filme no se desarrolla entre carreras, y Herbie tiene que actuar como justiciero ante los desmanes del propietario de una inmobiliaria. Tampoco veríamos aquí a los protagonistas originales. 

Tres años después llegaría 'Herbie goes to Montecarlo', película que incluiría no sólo el regreso de Herbie a su medio natural, las carreras, sino el retorno del protagonista original, el piloto Jim Douglas interpretado de nuevo por Dean Jones. Douglas y su coche llegan a París para tomar parte en una ficticia carrera entre la capital francesa y el Principado de Mónaco. Quizás lo más reseñable de esta película es la historia de amor que el popular Escarabajo vive junto a "una" Lancia Beta Montecarlo llamada por su dueña 'Giselle'.

La cuarta entrega de la saga data de 1980 y llevó por título 'Herbie goes Bananas' -'Herbie Torero', en España-. Posiblemente la entrega más floja, se pierde de nuevo a los protagonistas originales, y sitúa la acción en México, donde Herbie se verá inmerso en la búsqueda de un viejo tesoro indígena. Cuando parecía que la franquicia de Herbie había llegado a su fin, 25 años después llegaría 'Herbie: full loaded' -'Herbie a tope', en España', con la polémica actriz Lindsay Lohan como protagonista, acompañada por Michael Keaton y Matt Dillon. En esta ocasión los protagonistas preparan a Herbie para tomar parte en la Nascar, con un enorme abuso de efectos digitales y sin nada de la esencia de las películas originales.

Dentro de su serie de miniaturas Elite, el fabricante Hotwheels ofrece una serie de reproducciones de automóviles de algunas famosas y populares películas y series de TV. Ya en el blog hemos visto desfilar a algunos de los integrantes de esta serie -ver la última foto de la entrada- y hoy toca la nueva incorporación, que no es otra que el popular Herbie con el aspecto de la primera película de la saga. La miniatura está realizada en diecast y cuenta con un altísimo nivel de detalle, con muchas piezas independientes de metal fotograbado que le dan un aspecto muy similar a miniaturas de resina de más empaque. Detalles como los limpiaparabrisas, los cinturones de seguridad o la lata de gasolina en el asiento trasero. Una miniatura magnífica, que puede encontrarse a precios muy interesantes y con un importante componente nostálgico.

Es precisamente este componente nostálgico el que me incitó a su compra, pues desde muy pequeño me considero un gran fan de la saga de películas de Herbie, las cuales tengo en mi filmoteca. De hecho, me gustaría dedicar esta entrada a mi hermano Jaime, por todas esas veces que cuando éramos pequeños me pedía que le pusiera en nuestro viejo vídeo Beta las películas de Herbie.

domingo, mayo 28, 2017

Buick Roadmaster 79 Estate Wagon 1947 de Neo Scale Models








Los primeros modelos con carrocería familiar o Estate Wagon de Buick no llegaron al catálogo de la marca hasta mediados de la década de los años 40 del siglo pasado. Se cuenta que la firma tomó la decisión de introducir este tipo de carrocería inédita en la marca cuando una rica señora de California se dirigió a la dirección y espetó que "no compraría un Buick hasta que no lo hubiera con carrocería 'station wagon' familiar".

En 1947 Buick comenzaría a ofrecer su buque insignia, el Roadmaster, con carrocería Estate Wagon familiar toda vez que en principio sólo estaba disponible para los modelos Super. Con un precio cercano a los 3.200 dólares, el Roadmaster Estate Wagon fue el Buick más caro, prestigioso y exclusivo de la gama de 1947.

La elegante carrocería con inserciones en madera de caoba era obra del especialista Hércules, cuyo resultado final resultó especialmente vistoso, donde las cuatro puertas de madera asomaban por encima de las marcadas y redondeadas líneas de los guardabarros que recorrían los laterales del coche, dándole unas formas muy sensuales.

Dado su alto precio, el Roadmaster Estate Wagon no era el típico coche familiar para llevar a los niños y al colegio y hacer la compra, sino una suerte de auto "carrozado" con el que desplazarse a la casa de campo, al club de golf, a la estación de esquí o al puerto deportivo... y es que fue vendido bajo el eslogan publicitario 'Master of the road... in performance, in style, in beauty' -Señor de la carretera... en prestaciones, estilo y belleza- 

El Roadmaster Estate Wagon iba equipado con el motor Fireball de ocho cilindros en línea de 5.2 litros -320 ci- y 144 CV de potencia, aparejados a una transmisión manual de tres velocidades. Sólo se construyeron 300 ejemplares de estos Buick con carrocería Hércules en 1947, de los cuales sólo sobreviven cuatro unidades totalmente restauradas.

Esta miniatura es una de las últimas novedades del fabricante Neo Scale Models y fue anunciada meses atrás. Es un modelo en resina de muy alta calidad y realizado con todo lujo de detalles. Para muchos coleccionistas ha sido una excelente oportunidad de hacerse con un modelo muy buscado, pues ya en el pasado lo realizó el fabricante Brooklin Models en metal blanco, una miniatura descabalgada y que alcanza precios astronómicos en el mercado de segunda mano. Y realmente Neo Scale Models ha hecho el gran trabajo que le viene caracterizando, además de ampliar su magnífico catálogo de clásicos americanos en general, y de coches con carrocería de madera, en particular.

domingo, mayo 21, 2017

Delahaye 165 Figoni & Falaschi Cabriolet 1939 de Minichamps








Altamente satisfecho con los resultados de su modelo 145 de competición, Emile Delahaye decidió fabricar una versión apta para su circulación por carretera y de este modo nació el Type 165. El coche realizaría su debut en el Salón de París de 1938, donde fue una de sus estrellas indiscutibles. Delahaye encomendó la fabricación de su carrocería al especialista Figoni & Falaschi, compañía franco-italiana con sede en Boulogne-sur-Seine con la que Delahaye ya había colaborado con anterioridad en el modelo 135M.

El trabajo de Figoni & Falaschi se tradujo en una espectacular carrocería aerodinámica con forma de lágrima con un llamativo color rojo y una serie de ornamentos cromados que acentuaban aún más la pureza de sus líneas. Los neumáticos fueron carenados bajo unas cubiertas instaladas sobre los guardabarros, lo que le confería un aspecto muy peculiar, ya que visto desde determinadas posiciones, el auto parece ir levitando.

Pero el 165 no sólo llamaba la atención en el aspecto estético, pues técnicamente resultó muy avanzado. Su motor V12 de 4.5 litros y culatas hemisféricas derivaba directamente de los empleados por la marca en la competición, erogando 184 CV de potencia. Éste se combinaba con una caja de cambios de cuatro velocidades Cotal de funcionamiento electromagnético, mediante un sistema de preselección de marchas con un pequeño selector que había detrás del volante.

La combinación de un aspecto muy futurista combinado con técnica proveniente de la competición valió a Delahaye la posibilidad de representar con su coche a Francia en la New York World Fair de 1939, todo un bálsamo para el país galo que años antes había visto como Alemania e Italia eran los grandes dominadores de la escena automotriz europea.

Delahaye sólo fabricó dos Type 165 ya que meses después de la tournée de presentación estalló la II Guerra Mundial y los fabricantes de coches debieron interrumpir su actividad para prestar servicio al país como industria de guerra.

De los dos ejemplares construidos, uno de ellos está en manos desde finales de la década de los 80 del siglo pasado del coleccionista entusiasta Peter Mullin, propietario del célebre museo homónimo de Oxnar, California, donde atesora una importante colección tanto de coches como de arte y mobiliario del periodo 'Art Decó'. Según informa la propia página web del museo, el coche que se desplazó a la New York World Fair no tenía motor, y al término de la misma fue adquirido sólo su chasis mientras que el motor fue enviado desde Europa una vez estuvo terminado. Sin embargo el coche fue hallado por Peter Mullin en Honolulu, Hawaii, sin la mecánica original, que le fue restablecida a posteriori gracias a su amigo Jim Hul. Completamente restaurado, el Delahaye 165 es una de las grandes joyas del Museo Mullin y, por supuesto, de la historia del automóvil.

La miniatura está realizada por el fabricante alemán Minichamps en resina dentro de su serie especial dedicada a los coches del Museo Mullin. Cuenta con un altísimo nivel de acabado, destacando su finura y delicadeza. Su molde es correcto y proporcionado en sus formas. La mayoría de los elementos ornamentales -parabrisas, limpiaparabrisas, volante- están realizados en metal fotograbado lo que le confiere un gran realismo. Este automóvil también ha sido replicado en escala 1/43 por el fabricante Ixo en tres versiones: dos de ellas se vendieron dentro de dos colecciones de kiosco editadas por Altaya, una de ellas bañada en plata. La tercera se corresponde a la serie Ixo Museum. En términos de calidad, esta de Minichamps se encuentra por encima.