domingo, junio 18, 2017

Volkswagen Beetle Type 1 Deluxe 1963 'Herbie the Love Bug' de Elite







Muy pocos podrían aseverar en el año 1963 que el modelo L87 Pearl White 117 Model Volkswagen Type 1 Deluxe salido de la factoría de Wolfsburg se convertiría unos años más tarde en el más popular de todos los Escarabajos fabricados por Volkswagen, todo gracias a la mano maestra de Walt Disney y su factoría cinematográfica de ilusiones.

Estrenada en 1968 bajo el título 'Herbie the Love Bug' -en España, 'Ahí va ese bólido'-, la película narra las aventuras de Jim Douglas, un fracasado aunque incansable piloto de automóviles americano interpretado por el actor Dean Jones, que buscando un automóvil con el que poder dar cumplimiento a su sueño de ganar competiciones, viene a dar con sus huesos en el concesionario de coches de lujo y deportivos del señor Peter Thorndyke.

A Douglas se le van los ojos detrás del impactante 'Thorndyke Special' amarillo que lucía en un expositor giratorio -en realidad, un Apolo GT-, sin embargo un modesto Volkswagen Type 1 que estaba en el garaje del negocio de automóviles toma su iniciativa y dedica adoptarle. Douglas comienza a acusar a Thorndyke y a su gente de practicar "tácticas ilícitas de ventas", pero lo cierto es que finalmente el piloto se queda con el Beetle blanco perla.

No tarda en descubrir Jim Douglas que lo que tiene entre manos no es un simple utilitario, sino un coche con alma capaz de hacer todo lo que se propone y, sobre todo, muy convencido de ayudar a su dueño a ganar todas las carreras que disputen. Tennesse Steinmetz -intepretado por Buddy Hackett-, el íntimo amigo y mecánico de Jim Douglas decide bautizar al simpático Volkswagen como 'Herbie' en recuerdo de un tío suyo. La utilización del dorsal número 53 fue un homenaje al jugador Don Drysdale de Los Ángeles Dodgers.

Tras tomar parte en diversas carreras a nivel local, Thorndyke aprecia que el pequeño VW esconce algo más, e intenta hacer la vida imposible a Douglas con tal de que le revenda a Herbie. Finalmente, ambos solucionarán sus diferencias tomando parte en una carrera, la 'Riverside-El Dorado', que recorre todo el Estado de California. Llama la atención cómo Herbie se enfrenta sin ruborizarse lo más mínimo a deportivos de competición de las más prestigiosas firmas: Ferrari, Triumph, Jaguar, Lotus, Austin Healey, etc... Dejando de lado el componente mágico de las producciones de Disney, lo cierto es que Herbie realmente ocultaba bajo su capó trasero el motor de un Porsche 356.

Dado el éxito de la primera producción, Disney ofreció cuatro secuelas más: a 'The Love Bug' -1968- le siguió 'Herbie rides again' -'Herbie cabalga de nuevo', 1974-. En esta ocasión la acción del filme no se desarrolla entre carreras, y Herbie tiene que actuar como justiciero ante los desmanes del propietario de una inmobiliaria. Tampoco veríamos aquí a los protagonistas originales. 

Tres años después llegaría 'Herbie goes to Montecarlo', película que incluiría no sólo el regreso de Herbie a su medio natural, las carreras, sino el retorno del protagonista original, el piloto Jim Douglas interpretado de nuevo por Dean Jones. Douglas y su coche llegan a París para tomar parte en una ficticia carrera entre la capital francesa y el Principado de Mónaco. Quizás lo más reseñable de esta película es la historia de amor que el popular Escarabajo vive junto a "una" Lancia Beta Montecarlo llamada por su dueña 'Giselle'.

La cuarta entrega de la saga data de 1980 y llevó por título 'Herbie goes Bananas' -'Herbie Torero', en España-. Posiblemente la entrega más floja, se pierde de nuevo a los protagonistas originales, y sitúa la acción en México, donde Herbie se verá inmerso en la búsqueda de un viejo tesoro indígena. Cuando parecía que la franquicia de Herbie había llegado a su fin, 25 años después llegaría 'Herbie: full loaded' -'Herbie a tope', en España', con la polémica actriz Lindsay Lohan como protagonista, acompañada por Michael Keaton y Matt Dillon. En esta ocasión los protagonistas preparan a Herbie para tomar parte en la Nascar, con un enorme abuso de efectos digitales y sin nada de la esencia de las películas originales.

Dentro de su serie de miniaturas Elite, el fabricante Hotwheels ofrece una serie de reproducciones de automóviles de algunas famosas y populares películas y series de TV. Ya en el blog hemos visto desfilar a algunos de los integrantes de esta serie -ver la última foto de la entrada- y hoy toca la nueva incorporación, que no es otra que el popular Herbie con el aspecto de la primera película de la saga. La miniatura está realizada en diecast y cuenta con un altísimo nivel de detalle, con muchas piezas independientes de metal fotograbado que le dan un aspecto muy similar a miniaturas de resina de más empaque. Detalles como los limpiaparabrisas, los cinturones de seguridad o la lata de gasolina en el asiento trasero. Una miniatura magnífica, que puede encontrarse a precios muy interesantes y con un importante componente nostálgico.

Es precisamente este componente nostálgico el que me incitó a su compra, pues desde muy pequeño me considero un gran fan de la saga de películas de Herbie, las cuales tengo en mi filmoteca. De hecho, me gustaría dedicar esta entrada a mi hermano Jaime, por todas esas veces que cuando éramos pequeños me pedía que le pusiera en nuestro viejo vídeo Beta las películas de Herbie.

domingo, mayo 28, 2017

Buick Roadmaster 79 Estate Wagon 1947 de Neo Scale Models








Los primeros modelos con carrocería familiar o Estate Wagon de Buick no llegaron al catálogo de la marca hasta mediados de la década de los años 40 del siglo pasado. Se cuenta que la firma tomó la decisión de introducir este tipo de carrocería inédita en la marca cuando una rica señora de California se dirigió a la dirección y espetó que "no compraría un Buick hasta que no lo hubiera con carrocería 'station wagon' familiar".

En 1947 Buick comenzaría a ofrecer su buque insignia, el Roadmaster, con carrocería Estate Wagon familiar toda vez que en principio sólo estaba disponible para los modelos Super. Con un precio cercano a los 3.200 dólares, el Roadmaster Estate Wagon fue el Buick más caro, prestigioso y exclusivo de la gama de 1947.

La elegante carrocería con inserciones en madera de caoba era obra del especialista Hércules, cuyo resultado final resultó especialmente vistoso, donde las cuatro puertas de madera asomaban por encima de las marcadas y redondeadas líneas de los guardabarros que recorrían los laterales del coche, dándole unas formas muy sensuales.

Dado su alto precio, el Roadmaster Estate Wagon no era el típico coche familiar para llevar a los niños y al colegio y hacer la compra, sino una suerte de auto "carrozado" con el que desplazarse a la casa de campo, al club de golf, a la estación de esquí o al puerto deportivo... y es que fue vendido bajo el eslogan publicitario 'Master of the road... in performance, in style, in beauty' -Señor de la carretera... en prestaciones, estilo y belleza- 

El Roadmaster Estate Wagon iba equipado con el motor Fireball de ocho cilindros en línea de 5.2 litros -320 ci- y 144 CV de potencia, aparejados a una transmisión manual de tres velocidades. Sólo se construyeron 300 ejemplares de estos Buick con carrocería Hércules en 1947, de los cuales sólo sobreviven cuatro unidades totalmente restauradas.

Esta miniatura es una de las últimas novedades del fabricante Neo Scale Models y fue anunciada meses atrás. Es un modelo en resina de muy alta calidad y realizado con todo lujo de detalles. Para muchos coleccionistas ha sido una excelente oportunidad de hacerse con un modelo muy buscado, pues ya en el pasado lo realizó el fabricante Brooklin Models en metal blanco, una miniatura descabalgada y que alcanza precios astronómicos en el mercado de segunda mano. Y realmente Neo Scale Models ha hecho el gran trabajo que le viene caracterizando, además de ampliar su magnífico catálogo de clásicos americanos en general, y de coches con carrocería de madera, en particular.

domingo, mayo 21, 2017

Delahaye 165 Figoni & Falaschi Cabriolet 1939 de Minichamps








Altamente satisfecho con los resultados de su modelo 145 de competición, Emile Delahaye decidió fabricar una versión apta para su circulación por carretera y de este modo nació el Type 165. El coche realizaría su debut en el Salón de París de 1938, donde fue una de sus estrellas indiscutibles. Delahaye encomendó la fabricación de su carrocería al especialista Figoni & Falaschi, compañía franco-italiana con sede en Boulogne-sur-Seine con la que Delahaye ya había colaborado con anterioridad en el modelo 135M.

El trabajo de Figoni & Falaschi se tradujo en una espectacular carrocería aerodinámica con forma de lágrima con un llamativo color rojo y una serie de ornamentos cromados que acentuaban aún más la pureza de sus líneas. Los neumáticos fueron carenados bajo unas cubiertas instaladas sobre los guardabarros, lo que le confería un aspecto muy peculiar, ya que visto desde determinadas posiciones, el auto parece ir levitando.

Pero el 165 no sólo llamaba la atención en el aspecto estético, pues técnicamente resultó muy avanzado. Su motor V12 de 4.5 litros y culatas hemisféricas derivaba directamente de los empleados por la marca en la competición, erogando 184 CV de potencia. Éste se combinaba con una caja de cambios de cuatro velocidades Cotal de funcionamiento electromagnético, mediante un sistema de preselección de marchas con un pequeño selector que había detrás del volante.

La combinación de un aspecto muy futurista combinado con técnica proveniente de la competición valió a Delahaye la posibilidad de representar con su coche a Francia en la New York World Fair de 1939, todo un bálsamo para el país galo que años antes había visto como Alemania e Italia eran los grandes dominadores de la escena automotriz europea.

Delahaye sólo fabricó dos Type 165 ya que meses después de la tournée de presentación estalló la II Guerra Mundial y los fabricantes de coches debieron interrumpir su actividad para prestar servicio al país como industria de guerra.

De los dos ejemplares construidos, uno de ellos está en manos desde finales de la década de los 80 del siglo pasado del coleccionista entusiasta Peter Mullin, propietario del célebre museo homónimo de Oxnar, California, donde atesora una importante colección tanto de coches como de arte y mobiliario del periodo 'Art Decó'. Según informa la propia página web del museo, el coche que se desplazó a la New York World Fair no tenía motor, y al término de la misma fue adquirido sólo su chasis mientras que el motor fue enviado desde Europa una vez estuvo terminado. Sin embargo el coche fue hallado por Peter Mullin en Honolulu, Hawaii, sin la mecánica original, que le fue restablecida a posteriori gracias a su amigo Jim Hul. Completamente restaurado, el Delahaye 165 es una de las grandes joyas del Museo Mullin y, por supuesto, de la historia del automóvil.

La miniatura está realizada por el fabricante alemán Minichamps en resina dentro de su serie especial dedicada a los coches del Museo Mullin. Cuenta con un altísimo nivel de acabado, destacando su finura y delicadeza. Su molde es correcto y proporcionado en sus formas. La mayoría de los elementos ornamentales -parabrisas, limpiaparabrisas, volante- están realizados en metal fotograbado lo que le confiere un gran realismo. Este automóvil también ha sido replicado en escala 1/43 por el fabricante Ixo en tres versiones: dos de ellas se vendieron dentro de dos colecciones de kiosco editadas por Altaya, una de ellas bañada en plata. La tercera se corresponde a la serie Ixo Museum. En términos de calidad, esta de Minichamps se encuentra por encima.

domingo, abril 30, 2017

Chrysler Windsor Town & Country Sedan 1947 de Brooklin Models








La autoría de la denominación 'Town & Country' para un automóvil corresponde a un señor llamado Paul Hafer, de la empresa de carrocerías Boyertown Body Works. Chrysler la empleó para sus coches cuyas carrocerías de acero incluían paneles de madera: 'Town', ciudad, se refiere a las partes de acero, y 'Country', campo, a las de madera.

El primer Town & Country de Chrysler data de 1941 y fue el entonces director de la compañía, David Wallace, quien propuso la construcción de este automóvil con carrocería familiar de paneles de madera. La empresa Pekín Wood Products, con sede en Helena, Arkansas, y subsidiaria de Chrysler, se encargaría de la construcción y ensamblaje de los paneles de caoba de Honduras. Sólo un año estuvo este atractivo y exclusivo modelo en el mercado, dado que en 1942 Estados Unidos entró en la II Guerra Mundial.

Terminada la Contienda, la industria del automóvil retomó su actividad dado que los soldados americanos regresaban del frente ávidos de gastar sus pagas en un nuevo coche que estrenar. En 1946, Chrysler volvió a ofrecer las exclusivas versiones Town & Country en su nuevo modelo, aunque en esta ocasión las carrocerías con paneles de caoba quedarían reservadas sólo a las versiones sedán y convertible, y no para los wagon familiares.

Tanto el sedán como el descapotable, lucían los paneles de madera en sus puertas y en la trasera. Resultaba especialmente atractiva la del modelo de cuatro puertas al ser más pronunciada, y su peculiar forma le valió el apelativo de 'Barrell Back' -trasera de barril-. Pekín Wood Products había desarrollado un muy efectivo sistema de fijación de las partes de madera a la carrocería.

El sedán Windsor de cuatro puertas con acabado Town & Country se situaba en el tope de la gama de Chrysler entre 1946 y 1948. Entre sus accesorios, destacaba la preciosa baca portaequipajes realizada con la misma caoba que los paneles de la carrocería. Los modelos Town & Country fabricados entre 1946 y 1948 podían elegirse con dos opciones mecánicas, seis cilindros 251ci de 115 CV de potencia, o el colosal ocho cilindros en línea 323ci de 135 CV. Entre 1946 y 1948 se fabricaron un total de 4.156 Windsor Town & Country Sedan, por los 8.373 convertibles.

Con motivo de su 40º Aniversario, el fabricante de miniaturas Brooklin Models celebra esta especial efeméride con el lanzamiento de algunos modelos especiales conmemorativos, entre ellos esta impresionante miniatura de un Chrysler Windsor Town & Country Sedan de 1947 en edición limitada bajo la referencia BML 14, que parece que también rinda homenaje a la exclusiva miniatura que hace años realizase Motor City Classics. Nos quedamos de este Brooklin con su impresionante acabado con respecto a otros modelos de la marca, la precisión y la calidad con la que se han reproducido los paneles de madera de la carrocería y la baca portaequipajes. Igualmente, el molde es correcto y proporcionado y reproduce perfectamente las formas del sedán Town & Country. En resumen, una pieza excepcional tanto por su calidad como por su valor añadido de coleccionismo que bien merece hacer el esfuerzo de su compra.

sábado, abril 29, 2017

Tucker Torpedo 1948 de Brooklin Models






La vida de Preston Tucker siempre estuvo ligada al automovilismo de una u otra manera. Había trabajado para Ford, labor que incluyó el desarrollo de diez unidades del célebre V8 para la Indy 500 de 1935. También fue distribuidor de marcas como Dodge, Packard y Studebacker. Pero en 1943, al igual que otros muchos industriales americanos, le fue consignada la fabricación de material de guerra. En principio propuso un torre pivotante para los vehículos de reconocimiento, un proyecto que la autoridad militar rechazó, pero las cúpulas de cristal reforzadas que fabricó en su planta de Ypsilanti, Michigan, sí tuvieron mucho éxito para albergar las ametralladoras de los bombarderos 'Fortalezas Volantes'.

Pasado el conflicto, los soldados americanos regresaron a casa ávidos de gastar sus pagas en la ropa de última moda y en un flamante coche nuevo. Las plantas de producción de los tres grandes no daban abasto, puesto que los coches estaban vendidos antes de empezar a ser fabricados. En este contexto, Preston Tucker decidió que era la hora de poner en marcha su gran proyecto, la fabricación de su propio automóvil, un coche muy, pero que muy especial.

Tucker adquirió un antiguo complejo industrial donde Dodge había ensamblado los motores de los aviones B29. Con una idea radical en su cabeza, Tucker sólo necesitaba ya un diseñador capaz de llevarlo a cabo. En principio, el encomendado fue George Lawson, proveniente de General Motors, que esbozó las líneas maestras del coche de Tucker, incluida la idea de poner el motor sobre el eje trasero, pero un día después de la Navidad de 1946, Tucker tuvo un encuentro fortuito con el greco-americano Alex Tremulis, famoso por su trabajo para Duesenberg así como por ser el artífice del impresionante prototipo Thunderbolt de Chrysler. Tres meses después, Tremulis presentaría un concept car denominado 'Tin Goose', ganso de lata.

El 'Tin Goose' no se parecía a ningún coche de su tiempo. Tanto su aspecto como sus soluciones técnicas lo hicieron rompedor frente a sus competidores. Era muy ancho y bajo. Su frontal estaba presidido por un faro central que giraba en las curvas con el volante. Las puertas cerraban en la parte central y llegaban del techo al suelo del coche y su habitáculo era amplio y espacioso, gracias a un original puesto de conducción donde todo se centraba en un módulo muy compacto. La seguridad estaba muy bien estudiada, gracias a las pruebas que hiciese en el óvalo de Indianápolis el piloto de la casa, Eddie Offut.

Bautizado finalmente como Tucker Torpedo, era un fiel reflejo del espíritu emprendedor y hasta un poco megalómano y provocador de su creador. Sin duda su aspecto más revolucionario fue su motor, colocado en la parte trasera y con seis cilindros opuestos, la misma solución que años después emplearía Porsche. Carl Dorman fue el responsable de su diseño y fue fabricado por la empresa Aircooled Motors de Syracuse, Nueva York. Era una mecánica muy moderna y ligera pensada para la industria aeronáutica, concretamente para los helicópteros Bell, pero Tucker lo adoptó para su excéntrico coche, sustituyendo la refrigeración por aire por una más convención por líquido, propia del sector del automóvil.

Con un cubicaje de 5.5 litros y hasta 166 CV de potencia, demostró también ser muy robusto y versátil. Para redondear el conjunto, se le acopló la caja de cambios Bendix tipo eletromagnética empleada en los Cord 810-810, con su peculiar sistema de preselección de marchas con un pequeño mando situado tras el volante. Se intentó ofrecer también un cambio automático llamado Tuckermatic, pero fue desechado dado el tiempo de desarrollo que necesitaba.

El 9 de marzo de 1948 salió de la cadena de montaje el primer Tucker Torpedo. Tenía un precio de venta de 2.450 dólares, equiparable a un Cadillac Serie 61 Coupé, un Buick Roadmaster o un Lincoln V12. Fred Rokelman, jefe de ventas de Tucker, prometió una producción de 1.000 unidades diarias. Los compromisos adquiridos por Tucker alertaron a la Stock Exchange Comission, una agencia gubernamental que comenzó a mirar con lupa las cuentas de la Tucker Corporation.

Preston Tucker fue acusado de fraudes y artimañas contables, pero fue finalmente absuelto tras un interminable juicio, incluyendo librarse de un pago de 160.000 dólares de multa y de 150 años de cárcel. La Tucker Corporation no pudo aguantar esta presión, se dice que orquestada por los "tres grandes de Detroit" y con la complacencia del senador Homer Ferguson. Sólo 50 coches fueron fabricados, 37 ensamblados en la fábrica y los 13 restantes, de forma artesanal y altruistamente por el piloto de la casa Eddie Offut.

El llamado a ser el automóvil más radical, moderno y revolucionario fabricado en Estados Unidos se quedó en una mera anécdota. Tras su absolución, Tucker abandonó su país y se trasladó a Brasil, donde pensó en desarrollar otro proyecto automovilístico, el deportivo Carioca, que no vio la luz dado que el 26 de diciembre de 1956 un cáncer de laringe segó la vida de Preston Tucker. Tenía 53 años.

Maravillado por la historia de este hombre apasionado y visionario, y enamorado del coche que poseía su padre Carmine, el director de cine Francis Ford Coppola decidió llevar a la gran pantalla la saga de Tucker y su Torpedo. La película se estrenó en 1989 y contaba con Jeff Bridges como protagonista, además de Joan Allen, Christian Slater y Martin Landau. También participaron 22 de los Tucker Torpedo fabricados amablemente cedidos por el Tucker Automobile Club of America. Ford Coppola es hoy día propietario de dos Tucker Torpedo -los chasis 1014 y 1037-, uno, el de su padre Carmine, y el otro, adquirido por él a posteriori.

El capítulo número 28 de la segunda temporada de la serie de animación 'The Simpsons', titulado 'Oh brother where art thou?', narra como el abuelo Abe Simpson comunica a Homer que tiene un hermano. Éste contacta con él y junto con su familia se desplaza hasta la ciudad donde vive para conocerlo en persona. El hermano de Homer, Herb, es un rico industrial propietario de una firma de automóviles y propone a su recién conocido hermano que lidere el proyecto de fabricación de un nuevo y revolucionario coche. La desastrosa gestión del proyecto por parte de Homer Simpson culmina con un sonado fracaso y el hundimiento de la empresa de su hermano. En este capítulo, la serie de Matt Groening viene a inspirarse en algunos de los grandes fracasos de la historia de la automoción, como es el caso del Edsel de Ford, el Delorean o incluso el del propio Tucker.

Todos los Tucker fabricados sobreviven a día de hoy en manos de coleccionistas privados y de museos, como el AACA o el Museo Henry Ford de Detroit. 

Con referencia BRK 222a, tengo el gusto en presentar en 'El Kekomóvil' la preciosa réplica del Tucker Torpedo de Brooklin Models, la última edición de su señero molde, que llegó al mercado tras las tres referencias BRK 222x realizadas para el Museo AACA. Como viene siendo habitual en Brooklin Models, histórico y señero fabricante con sede en Bath en el Reino Unido, la miniatura está realizada en metal blanco y cuenta con un molde realmente excelente en formas y proporciones, el gran fuerte de este fabricante. Si bien ya sabemos que las miniaturas de metal blanco no cuentan el detallado entre sus virtudes, el hecho de que el Tucker es un coche sencillo en exorno y donde su verdadero encanto está en su peculiar aspecto, el modelo no acusa ese acabado con halo de juguete antiguo tan propio de Brooklin y que con tantísimos seguidores cuenta, pues ciertamente las miniaturas de este fabricante cuentan con un curioso equilibrio entre un exclusivo modelo de colección y un encantador juguete antiguo. Llevaba mucho tiempo queriendo añadir un Tucker a mi colección, pero lo cierto es que me costaba encontrar el adecuado, pues lo cierto es que las miniaturas que hay no son de muy buena calidad, hablamos del viejo Solido y un muy endeble Yat Ming. Finalmente opté por la versión más actual de Brooklin y lo cierto es que estoy realmente encantado con él. Una miniatura muy recomendable.

domingo, abril 23, 2017

Lamborghini Faena Frua 1978 de Kess Model










Lamborghini ofreció coches con cuatro asientos casi desde sus inicios. Los 400 GT 2+2, Islero, Espada, Urraco o Jarama son el perfecto ejemplo de ello, pero nunca hubo en su catálogo un automóvil de cuatro puertas. Fue la empresa Carrozeria Pietro Frua la que tomó bajo su cuenta y riesgo el desarrollo de un modelo de estas características con vistas a, una vez terminado, ofrecerlo a la firma de cara a su comercialización.

Entre las décadas de los 60 y 70 hubo una serie de fabricantes de autos deportivos que se lanzaron a la producción de una berlina de cuatro puertas basada en sus vehículos de altas prestaciones. Los casos más exitosos y conocidos son el de los Lagonda de Aston Martin y el Maserati Quattroporte, este último quizás el principal ejemplo de un automóvil a caballo entre un coupé sport y un sedán, además de los más exóticos De Tomaso, Iso o Monteverdi.

Pietro Frua y su equipo tomaron como punto de partida para su berlina Lamborghini un Espada, concretamente el número de chasis 18224 de 1974, y el principal trabajo se basó en el alargado y refuerzo de dicha plataforma, concretamente en 178 milímetros, lo que trajo consigo un auto de 4,6 metros, 2,8 de batalla y 1,9 de ancho, con un sobrepeso de 200 kg respecto al Espada original.

El diseño de Frua guardaba cierta similitud con el del Espada, aunque no era tan esbelto y grácil como las líneas que para el dos puertas había realizado Bertone. De hecho, era mucho más barroco, empezando por el morro con faros escamoteables y terminando con esa peculiar zaga acristalada que para algunos periodistas especializados le confería más el aspecto de un station wagon familiar que de una berlina, aunque lo cierto es que el coche no se consideró un cinco puertas dado que en la parte trasera sólo había una pequeña apertura.

El prototipo una vez terminado se bautizó como 'Faena', término del castellano que en su acepción de la cultura de la tauromaquia se refiere a "cada una de las operaciones que el diestro, torero o matador efectúa en la plaza durante la lidia y, principalmente, la brega con la muleta preliminar a la estocada". Frua daba así cumplimiento a una de las grandes tradiciones de Lamborghini de dar a sus coches nombres relacionados con la tauromaquia.

Tras un trabajo de ocho meses, el coche de presentó el 57º Salón del Automóvil de Turín de 1978, así como dos años después, en el Salón de Ginebra de 1980. Pese a estar muy bien construido, el proyecto Faena no resultó un éxito y la propia Lamborghini rechazó su producción, de este modo permanece a día de hoy como un automóvil único. Tras el Salón de Ginebra, fue adquirido por el concesionario Lambo-Motor de Basilea, que lo vendió a un coleccionista alemán, aunque el coche permanece inscrito en el registro de automóviles de Suiza. Aún permanece en manos de esta persona, que lo desplaza cuando se le demanda a eventos y exhibiciones, como el Pullicino Classics de Londres de 1996.

A día de hoy, se trata de la única berlina de cuatro puertas que luce el emblema de Lamborghini y también el primer cuatro puertas de la marca hasta que llegó el LM 002 todoterreno. Su motor es el del Espada original sobre el que fue creado, el V12 de 4.0 litros y 325 CV.

Esta miniatura, la única que existe en la actualidad del único Lamborghini Faena de cuatro puertas fabricado, está realizada por el fabricante italiano Kess Model. Está construida en resina, material con el que trabaja habitualmente esta firma y cuenta con un altísimo nivel de calidad y acabado, empezando por las formas correctas y proporcionadas de su molde y terminado por su excelente y rico nivel de detallado. Una miniatura muy interesante sobre todo para los amantes de los autos únicos y prototipos.

sábado, marzo 25, 2017

Saviem S53M Excursion de Norev










Renault cesó la producción de camiones en 1946 tras la II Guerra Mundial debido a su delicada situación económica, lo que costó a la compañía perder la posición de fuerza que ostentaba en este sector. Dado el rápido desarrollo de dicho mercado en los años inmediatos de la Posguerra, y que el país estaba necesitado de recursos para reactivar la economía, cuatro años después la Regie decide entrar de nuevo en el mercado de los vehículos industriales, de este modo, en 1950, el presidente de la firma del rombo, Fernand Picard, comienza a diseñar una estrategia de re entrada en el sector.

En un principio, los planes de Renault pasaron por la creación de una línea concreta de camiones y autobuses propulsados por una mecánica común de 105 CV de potencia y cuya producción se basara en la economía de escalas, pero no resultó. En 1953 Renault cambia de táctica, y opta por absorber a dos de los principales fabricantes de camiones de Francia, Latil, propiedad de la familia industrial Blum, y Somua, perteneciente al consorcio Schneider Electric. Dos años de negociaciones después surge la Sociedad Anónima de Vehículos Industriales y Equipamientos Mecánicos o Saviem LRS, Saviem a secas a partir de 1960.

Esta maniobra de fusión dio lugar a uno de los principales fabricantes de vehículos industriales de Francia y Europa. Saviem se distinguió por su capacidad para trazar alianzas estratégicas con otros fabricantes, lo que le permitió alcanzar los más altos volúmenes de producción y ventas en Francia. Una de estas alianzas se rubricó con el especialista en carrocerías Chausson, que se encargaría de construir los autobuses que se venderían bajo la marca Saviem.

En octubre de 1964, Saviem presentó en el Salón del Automóvil de París su nueva gama de autobuses S45, S53 y S105. Sus nombres hacían referencia al número total de asientos que disponían. Tanto el S45 como el S53 estaban orientados a los servicios discrecionales y larga distancia, mientras que el S105 se destinó al transporte urbano. El S45 medía 10 metros de longitud, y los S53 y S105, 12.

El motor de la nueva gama de buses iba colocado en la parte central. Dos eran las opciones mecánicas disponibles, por un lado el motor Renault Fulgur F646 de seis cilindros y 150 CV, o el MAN DO836 de 7.0 litros y 165 CV. Las unidades que en su nomenclatura añadían una M, como en el caso que nos ocupa, indica que se trata de una unidad propulsada por el motor MAN. 

La compra por parte de Renault del fabricante de camiones Berliet provocó la creación de la nueva división Renault Vehículos Industriales, que trajo consigo la desaparición de los nombres Saviem y Berliet, siendo todos los productos de ambos fabricantes redenominados Renault. Los buses S45, S53 y S105 se venderían como Renault a partir de 1980. En 1987 llegarían las versiones RX y en 1993 cesa su producción.

El primer autobús del fabricante francés de miniaturas Norev que llega a mi colección me ha causado una magnífica impresión en todos los sentidos. Estamos muy acostumbrados los coleccionistas de miniaturas 1/43 de vehículos industriales a las estupendas creaciones de Minichamps y Schuco, quizás las dos grandes referencias en este tipo de modelos. En el caso de este Norev estamos ante un producto que nada tiene que envidiar concretamente a Minichamps, y en su nivel de terminación y calidad se encuentra a un nivel muy pareja y, si nos ponemos exigentes, hay puntos donde el francés superaría a las creaciones de los alemanes. Las proporciones del molde son correctas, el detallado es muy rico, aunque se ciñe a piezas de plástico, bien ejecutadas, pero no hay detalles de fotograbados que tanto nos gustan. La pintura está muy bien aplicada y la decoración cuenta con unos tonos muy agradables y vistosos. Los mejores detalles son los logotipos de "salida de emergencia" en las ventanillas. Un modelo altamente recomendable.

Opel Blitz 1.75t 'Pepsi Cola' de Minichamps






General Motors recuperó el control sobre su filial europea Opel una vez terminada la II Guerra Mundial y eliminado el Gobierno del Partido Nazi, que la expropió cuando ostentaba el Gobierno alemán antes de la contienda. Opel prosiguió con la producción de su exitoso Blitz S Type hasta el año 1954. La compañía dedicó grandes a esfuerzos a rescatar todos los camiones ligeros Blitz que el Ejército Alemán abandonó, pudiéndose reparar fácilmente gracias a recambios provenientes de la matriz americana General Motors.

En 1953 Opel lanzó un nuevo modelo de camión ligero Blitz llamado a sustituir al incombustible S Type. El sencillo diseño de antes de la II Guerra Mundial dio paso a una nueva apariencia altamente influenciada por los modelos de General Motos del otro lado del Atlántico, concretamente, el nuevo Blitz guardaba un increíble parecido con la pick up americana Chevrolet 3100.

El nuevo Opel Blitz sólo se vendió en configuración de 1.75  y 1.5 toneladas. Destacó por su versatilidad y adaptación a innumerables usos. Las posibilidades de personalización de carrocería eran prácticamente infinitas: furgón de carrocería integral, caja cerrada, caja abierta, botellero, grúa de asistencia en carretera, un minibús obra de Kassbohrer o el DL 18 destinado a los cuerpos de Bomberos, con una escalera giratoria de 18 metros, muy práctico para servicios en pequeñas poblaciones.

Sólo se ofrecía con un motor de gasolina, bien de seis cilindros en línea y 2.5 litros derivado del turismo Opel Kapitan, con potencias entre los 55 y 62 CV, y a posteriori, un cuatro cilindros de 1.9 litros del Rekord. Los resultados comerciales del nuevo Blitz  fueron muy positivos, Opel era la número uno de Alemania en matriculaciones de vehículos industriales ligeros pese a la fuerte competencia de Borgward y Hanomag, teniendo en cuenta también la desventaja de no ofrecer estos camiones con mecánicas diésel como sí lo hacían sus rivales. En 1960 el Opel Blitz se llamaría A Type y en 1965 B Type. 

En 1975 Opel clausura la producción de vehículos industriales Blitz, que retomaría en 1983 con la fabricación en Alemania de la furgoneta Bedford CF británica bajo el nombre Bedford Blitz. La miniatura se corresponde con un modelo de 1.75 toneladas con una carrocería de botellero y con la decoración del popular refresco Pepsi Cola. Todo parece indicar que se trata de un camión de la flota de una distribuidora alemana de esta conocida bebida.

La miniatura que protagoniza esta entrada está realizada por Minichamps. Cuenta con el habitual acabado que el fabricante de Aquisgrán imprime a sus creaciones. Está muy detallada aunque no encontramos piezas independientes de fotograbado que le otorguen finura, y sí de plástico, como puede ser la calandra frontal, los retrovisores, o limpiaparabrisas. Sí resulta muy llamativo la magnífica ejecución de todo el chasis. La calidad de la pintura y la reproducción de la publicidad es sobresaliente. Sin duda estamos ante una de esas miniaturas que llama la atención y refleja una imagen nostálgica y entrañable.